No estamos preparados para perder el tiempo, da miedo perderlo, no es recuperable. Conforme pasa la vida, se transforma en un pasatiempo. Da igual perderlo que aprovecharlo, la duración de nuestro tiempo es igual para nuestra vida. El tiempo y el lugar casi nos condicionan, estamos de paso a algo desconocido, bañado por los sentidos, grabando con los ojos la realidad imaginada, como una visión única e irrepetible, luchando contra las sombras de la muerte. Ni las causas, ni las razones importan. Nada está escrito, pero no podemos salirnos del camino, ni desandar lo andado, Y la luz no nos ilumina, salvo que nos imaginemos esa luz.
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Hace 13 años
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