27.8.14

Por la manchega llanura...

León Felipe, español surgido de la España de charanga y pandereta, que renunció a su estatus señorial, que después fue poeta maldito, respetado, vilipendiado… pero único. De larga trayectoria política y social en su tiempo. Apasionado, dulce y amargo, por estar alejado de España.
Su poesía, con los años, a pesar de tratar de las cosas pequeñas, se agranda; se hace eterna y universal, y se mantiene actual. Su poesía nace: humana, directa, profunda, singular, real, del pueblo… pero individualista. Parece simple pero es rica y compleja, no simplificable, ni etiquetable.
Junto con Gabriel Celaya, Blas de Otero y José Hierro; con sus poemas de posguerra, resquebrajaron la dictadura gris franquista del eterno luto interno. Manteniendo la luz de un rayo de esperanza en el interior de España, y en el exterior exiliado. Hoy, al releer sus poemas, volvemos a alimentar la rabia, que tanta falta hace para luchar contra las injusticias que de nuevo atraviesan España sobre jumentos, toros y pueblo escuálido.

21.8.14

¡Libertad!


Algún día seré libre,


auténticamente libre.

Cuando no necesite buscar el mar,

cuando la luz no luche con la oscuridad.

Lo notaré porque no querré nada,

cuando mi piel no sea mi límite.

Pero hoy no, aún me duele el respirar.