21.7.14

Carpe diem

Las palabras pueden ser tan inútiles como una hoja en blanco. Pessoa jugaba con las palabras sobre las hojas en blanco.
¿Para qué sirve el jugar?
¿Para qué sirven las palabras?
Perder el tiempo es ganarlo…y ganar, es perder el tiempo.
Palabras vanas y la vanidad no es nada sin el Eclesiastés 1:2.
Hoy que las canas me crecen,  y las palabras me sobran…quiero pensar más como Pessoa.
No hay palabras que lleguen a ser como mi puesta de sol, o el mar que sueño… Y Dios… qué pinta Dios en la vida, si no está, ni se le atisba, ni se le espera.
Dioses y hombres se confunden en el tiempo y en el horizonte.
Todo lo que vi, no fue nada. Todo lo que anduve, no fue nada; solo polvo en el camino… y barrer de nuevo, para mañana volver a barrer.
¿Para qué este afán de oponerse a la entropía?

Solo me queda “Carpe diem”, aunque sea mientras barro y contemplo la puesta de sol.

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