6.5.14

El tiempo desperdiciado por las cosas

Me cuesta mirar y ver el tiempo desperdiciado por las cosas. Pude ser, como dice Saviano, que la cocaína gobierne el mundo; más aún, es muy creíble, viendo el percal de nuestros importantes políticos reglados. La mayoría de nosotros, no vemos, no queremos creer esta realidad… preferimos la tranquilidad de la ignorancia: no saber y poder dormir sin pesadillas, sin tener malos sueños. Pero la cocaína es una sustancia alcaloide, que copia a las hormonas, y cambia el metabolismo de nuestras células nerviosas, produciendo estados análogos a la conciencia, intoxicando la percepción de la realidad. La cocaína procede de la hoja de coca, una planta benigna; los picaros humanos hemos rentabilizado su maldad. Pero las personas queremos jugar con el tiempo y la realidad, buscamos cualquier cosa que los sustituya. El afán de tener cosas también es otra droga consentida y fomentada por todos: Por esta avidez, cambiamos cosas materiales por el tiempo que nos ha tocado vivir. Nos hacen creer que existir es: consumir: trabajar solo por un beneficio económico, obtener poder, riquezas, propiedades…Conquistar drogados nuestros sueños materiales: un coche nuevo, la lotería; pillar sueños caros: la decoración, la ropa, la buena comida… Todo lo que nos haga desperdiciar nuestro tiempo, lo único valioso y real que tenemos. Recordar no vale; solo fabricar, mantener, comerciar… Olvidar es lo importante. Únicamente obtener cosas... ¡Lástima de vida!

Ante la muerte, para los no creyentes, la logística es el último refugio de luchar contra el dolor.

No hay comentarios: