22.12.10

Réquiem

La emoción del tiempo no es lenta, ni rápida; el tiempo no es sino una cadena de gestos que van pasando sin volver atrás. En esta vida solo tenemos un tiempo limitado y lo desaprovechamos en fútiles cosas. El tiempo no se detiene, decae y se eleva con la percepción de haberlo desaprovechado, pero sigue a su ritmo imparable e impecable. El espacio y el tiempo es lo único que tenemos en esta vida. En estos momentos somos concientes de que ya no queda tiempo, hemos perdido parte de la vida haciéndonos inútiles. El tiempo es nuestro y de nadie más, el espacio no tiene dueño. El tiempo está lleno de silencios y el espacio de horizontes. Silencios en movimiento, acercando y alejando cuerpos. El espacio y el tiempo es lo único que nos une, une a los mortales, nos iguala en unidades degradantemente mortales y temporales. Somos lo que somos por los silencios, silencios perdidos entre velocidades. Y fluimos hacia la muerte, hacia la gravedad del tiempo, esa losa del espacio que vuela y se escapa sin que podamos evitarlo. El tiempo y la nada son hermanos, pero no se tocan. Se ven, pero no se sienten. El tiempo va cayendo con la noche, y el espacio se hace noche. Luego la nada nace y renace transformándose en tiempo sobre un espacio. Tiempo que no existe, espacio que no sentimos. Si pudiera tallar el tiempo en una lápida, si pudiera rozar la inmortalidad…de que me serviría la vida. Mal me pese, gracias al tiempo la vida fluye y muere… y continua, es. Luego quedará sólo el silencio en el horizonte, como cuerpo descompensado, arrastrando en su caída la losa del tiempo finito que caerá. Ojalá que caiga como leves hojas de otoño, tapando y enterrando mi cuerpo mortal sin hacer ruido, para que en silencio, el tiempo se burle en el horizonte.

18.12.10

Navidad

La navidad es fría, hipertrofia el intelecto... es como mimesis inocente de aguas, hielos y nieblas. Se trata de ver noches silenciosas y estrelladas, árboles con hojas disgregadas, huidas atropelladas de lobos aulladores. También es el fuego de la lumbre primitiva, la que se trasforma en calor de hogar, con recapitulaciones de historias, cuentos, canciones y esperanzas. ¡Vamos, el drama mismo de la vida, con la conciencia de estar al borde de la muerte!

Video para pensar

Vale la pena pensar minetras se ve.

2.12.10

La constante reformulación de la revolución

Hoy prima un rechazo visceral a la política, incluso concebida originalmente como estrategia de perseguir el bien común. Porque ya no se sabe qué es el bien común, ha sido sustituido por un bien grupal y personal: puro capitalismo. Se ha perdido la visión de conjunto, o no se hace público por parte de nuestros guías. ¿A dónde vamos con esta tecnología desbocada? Nos educamos sin objetivos comunales: no religión, no familia, no colectivismo, mucho competivismo. El sistema está y no se deja cambiar, nosotros debemos amoldarnos a él, adaptado nuestra limitada parcela-entorno, al mejor acomodo dentro de este mundo tecnológicamente cambiante. La comunicación es visual parcial, con la T.V. como principal medio.
¿Qué nos puede aportar la filosofía para aligerar esta depresión vivencial que tenemos y que algunos vislumbramos en la búsqueda de la libertad que sentimos?
No suele haber nada nuevo bajo el sol, los problemas en general se repiten, los mismos problemas los tuvieron los filósofos griegos (claro que sin tele)… Y. ¿qué dijeron? ¿Qué quedó? - La eterna duda del ser, los límites, juntar y dividir para conceptualizar. El ir y venir. El retorno, o no a los amigos de Ludd. ¿Cómo debe ser esa herramienta que nos ayude en la búsqueda constante de ese nuevo orden: político, jurídico, cultural, convivencial y económico; que todos deseamos? Si es posible, y al que creo que nunca alcanzaremos. ¿Debemos tener un fin estratégico para obtener la felicidad? ¿Unos modelos modulares para estar siempre rompiendo el orden que vamos creando? ¿La revolución permanente para conseguir una libertad razonable? ¿La crítica constante a la tecnología como herramienta del poder? ¿La crítica constante de la intromisión del Estado en lo público? ¿Es posible otro sistema distinto que el par Estado-capital?