Volviendo a pensar en la trayectoria del nuevo flamante Nobel de literatura, me pregunto: ¿Qué modificaciones tendría el joven revolucionario Mario Vargas Llosa en su cabeza y en el corazón para pasar de ser de izquierdas, a un reconocido escritor de derechas? (como le ha pasado a mucha gente en este país, y en el mundo. Al revés, es más extraño, no recuerdo ahora mismo ningún caso famoso, seguro que lo hay, pero es más raro que, con el tiempo, el éxito y la fama, se pase de la derecha a la izquierda.)
Yo tengo una opinión, discutible, pero es una opinión como otra cualquiera: En la juventud se suele tomar opciones idealistas, tanto por penurias reales, por no haber tenido una infancia fácil, o haber desarrollado un carácter rebelde e independiente. Después, durante toda la vida, cada persona tiene un diferente baremo para sentir las injusticias y ser fiel a sus ideales primigenios: fruto de sus vivencias, de su educación y de su personalidad. A muchos, sometidos a las dura prueba reales del día a día, las experiencias y las fricciones vivenciales, les desgastan estos ideales. Vemos por la prensa, el caso extremo de la presidencia de Corea del Norte, que utiliza una ideología de izquierdas, para perpetuar un sistema totalmente opuesto, de dictadura hereditaria. Este no es aplicable a Vargas Llosa, personaje honesto, lúcido, por oficio: crítico, y capaz de posicionarse ideológicamente ante el mundo. No parece persona excesivamente materialista; pero, inevitablemente, también él está sometido a su entorno. Y el bagaje juvenil y educacional marca mucho. Un joven “pituco” (“pijo” en argot español peninsular) aunque haya tomado una ideología de izquierdas por desamor, si su entorno y medio le es favorable a la felicidad, o lo que Buñuel llamó “El discreto encanto de la burguesía”, va desarrollando una aproximación a su estado natural, primero como liberal progresista, y con el tiempo, transformándose en conservador. Es España les ha paso a miles. ¿Cuántos, por la bonanza económica, han paso de votar a izquierdas, a votar a derechas? Y no sólo por las meteduras de pata de los gobiernos socialistas. Cuando uno se hace rico, es difícil, honestamente, votar a la izquierda.
1 comentario:
No comparto la ideología de don Mario, pero muchos de sus libros me parecen geniales. Considero que es uno de los mejores escritores vivos del planeta.
Salud
Publicar un comentario