Esto de la huelga ya huele mal: Los medios de comunicación nos saturan, los sindicatos nos obligan a tener que decidir entre estar a favor o en contra, el gobierno lo contempla como un mal menor. En estas épocas en que todo el mundo ya está informado, los piquetes informativos-intimidadores sobran y no benefician a los propios sindicatos, dan una imagen del siglo pasado. Como resultado: los sindicatos se dan por ganadores, el gobierno sale reforzado en sus medidas de abaratamiento del despido, tomadas según las recomendaciones impuestas por la Comunidad Europea. La oposición, como siempre, quiere sacar beneficio de esta trifulca. Y la mayoría de nosotros en medio, sin saber que hacer, mirando atónitos a tanto despropósito. ¿Qué hacer el día de la huelga? Así que yo, que soy más raro que un perro verde, he decidido trabajar pero que no me paguen. El día de la huelga no fiché, trabajé como el que más y les dije a los de la oficina que me descontaran el día como si estuviera en huelga. A mi jefe no le entra en la cabeza mi actitud, por primera vez en su vida vino a hablarme en voz baja, no entiende que le beneficie y que también beneficie a las estadísticas de los sindicatos, y a su vez, esté en contra de los piquetes de la puerta. Al pobre lo tengo meditando, me mira desde su ventana como quien mira a un extraterrestre. En esta vida no todo es dinero.
Actividades relacionadas con el Rincón Lento
Hace 13 años
No hay comentarios:
Publicar un comentario