30.9.10
La huelga del 29 de septiembre
20.9.10
A Labordeta
pero no es verdad,
queda el viento,
el agua,
la tierra,
los árboles…
En definitiva, la vida.
Otros vendrán,
y también pasarán.
Y volverá a haber otro último,
que también se lamentará.
Así es el ciclo infinito de la vida,
mientras no lo destruyamos todo…
Pero también dará igual.
Acuérdate de cuando fuimos niños,
simplemente niños.
Ahora lo podemos imaginar:
sin conocimiento,
ingenuos,
con torpeza.
Lo bueno y lo malo:
los silencios,
lo gritos,
las miradas…
Todo era nuevo.
Acuérdate cuando corríamos por las amplas calles infinitas…
Nada terminaba, todo era futuro.
Acuérdate de los juguetes perdidos,
los artilugios simples:
Un palo, una tela, unas bolas, las chapas, las palabras.
El tiempo los escondió,
pero su recuerdo aún perdura,
y así, somos como somos.
Esos viejos trastos nos han hecho así.
16.9.10
Pensar, hablar y escribir
Escribir es un hábito con mediación lingüística, como hablar; un filtrado de las vivencias comunes reflexionadas, una vehiculación del pensamiento. Es una aporía de la vida natural y cotidiana. Propedéutica de la muerte, con algo de veracidad predicativa y existencial, retruécano de realidad y ficción. Autonomía funcional de uno mismo, coma diletante de una vida inverosímil, desgajada de las apariencias, que nos hace perito en recuerdos, sin esperar un futuro cielo.
De qué sirve vivir la vida sólo por el miedo al más allá, si para ello, hacemos de la vida un espacio más injusto. Cada uno que piense lo que quiera, pero yo me arriesgo, y no espero nada, y si después me regalan la vida eterna, será bienvenida; pero no viviré en función de regalitos futuros, es demasiado servil. Tengo soberbia humana, lo sé.
15.9.10
Más sobre nosotros mismos
Somos seres especiales, gregarios, territoriales, cada uno con un universo simbólico propio, universo simbólico responsable de nuestra percepción de la realidad. Después están los aprovechados, los líderes que justifican su poder haciéndose valedores de nuestras intenciones. A esta acción sólo cabe enfrentarse con la reacción colectiva de debatir más; conocer y expresar nuestras diferentes sensibilidades perceptivas de la vida; comparándolas con la de los demás y poniéndonos en el pellejo del otro. El hombre, en sus orígenes, debatía poco, y se batía más; necesitábamos más líderes. Hoy sobran, hoy debemos plantearnos pelear menos, escuchar más, y creernos menos las opiniones enlatadas que tratan de adoctrinarnos en un colectivo común. Es la única manera de garantizar la igualdad de oportunidades entre nosotros y ser nosotros mismos.
6.9.10
El hombre ese animal desconocido
En general el hombre se cree superior, gracias al lenguaje lógico e imaginario que posee. Él se cree el único animal simbólico civilizado. Pero: ¿Somos una especie en la cúspide de la evolución? ¿O estamos creciendo al filo de la navaja? ¿Y si seguimos aumentando de peso, no acabaremos cortándonos? ¿Llegaremos a algún puerto por este camino?
humo y más humo
En la urbe se impone los rugidos humeantes de los coches, como signo de un poder industrialmente divino. Seres educados en hábitos de acción evolutiva mutante lo apoyan. Los vehículos del carburante han invadido las ciudades sin apenas notarse, es lo normal. Los débiles no cuentan; los confusos transeúntes despistados, merecen ser aplastados. En nombre de este cáncer-dios se hacen guerras, invaden países, se trafica con el trabajo, se explota a la naturaleza y al propio hombre. ¿Para cuándo un cambio?
La crisis
El error de tal supuesto es buscar una salida. La crisis no es un síntoma, no viene sola, ni es causada por el azar. Cualquier esfuerzo por combatirla, va en contra de los resultados, acarrea más crisis. Al contrario de los estímulos pesimistas, no se conoce el emplazamiento de las soluciones. Sometida a enormes presiones de los buitres, cualquier actuación es negativa. ¿Qué hacer? ¿No hacer nada, es hacer algo? ¿Cómo levantar esta tendencia? Si una mano sube.. la otra baja, si salto... caigo, si grito... callo por afonía . ¿Quién me garantiza un movimiento continuo y ascendente?... Caeré.