Desde luego somos muchos los hombres que tropezamos con la misma piedra, y en muchas facetas de la vida se cumple este tópico, siempre nos empecinamos en volver a tropezar. Los árboles son más inteligentes: Si siembras un árbol y le das la vuelta, el árbol trata de girar sus ramas buscando crecer hacia arriba, porque sabe que si sigue creciendo hacia abajo, su peso lo arrancaría. En los timos de pirámides se benefician los primeros, los que vienen detrás, que aguanten el entuerto armado. Al final, el sistema montado, se desplomará por inconsistente.
Desgraciadamente, esto se da en muchas facetas de la actividad humana, Por ejemplo: el crecimiento de nuestra propia población. ¿Aguatará la tierra el crecimiento exponencial al que la sometemos? En otro contexto más español, el de la burbuja inmobiliaria: Se sabía que no podía seguir creciendo indefinidamente, pero siguió sin que se tomaran mediadas; los primeros listos se beneficiaron de estas especulaciones gaseosas, a costa de los últimos, los más que quedaron en el carro, estos que ahora están pagando las consecuencias del reventón. Otro topicazo: “de aquellos barros, estos lodos”. Para el año 2025, muchos ya estaremos jubilados…esperemos que el fondo embarrado de la Seguridad Social no haya explotado en vacío para entonces, y nos veamos viviendo de las limosnas que algún empresario de la escuela rumantina se digne concedernos, a modo de caridad, como el tan devoto Ruiz Mateos.
Actividades relacionadas con el Rincón Lento
Hace 13 años
No hay comentarios:
Publicar un comentario