Los obreros del silencio y desamores,
venimos rodando ya sin frenos.
Nos esperan atardeceres rojos de llantos y abandonos,
¡Por qué el articulado de la cultura, es ciego y no escucha!
¡Fuera la palabra patria y la nostalgia inútil!
Se acabó el tiempo de borracheras en consumos,
generadoras de toneladas de basuras y afonías.
Se acabaron los crecimientos infinitos…sin límites….sin fronteras.
Se acabaron los sueños engendrados por anuncios…,
por machacones anuncios impuestos de avaros fabricantes y peritos.
Es tiempo de volver a pensar, de preveer, de mirar lo real.
¿Qué queremos para nosotros y para nuestros hijos?