16.2.10

Replanteo

En medio del mensaje me replanteo: ¿Amor al trabajo? ¿Trabajo al amor?
Somos personajes en rediles, comerciando con nuestro esfuerzo y tiempo, por dinero.
¿Y el hombre, el ser humano, dónde está?
¿Y el peculio, ese globo sonda que todo lo mide, asentado en la producción y en su paisaje, da miedo?... ¿Dónde arrima el hombro el capital?...¿Dónde deja caer sus garras?...todo lo arrasa.
¿Qué nos empuja a obrar, a gastar, a desear? ¿A pasar la vida trabajando? -Acumulando riquezas y pobrezas- Después, en épocas de bonanza, el capital rebaja las hecatombes a males menores y daños colaterales, enviando mensajes cruzados, con falsas realidades, diseñadas a gusto de los mejores postores. Obramos como banqueros con cuerpos pequeños, agazapados, escondidos en las letras pequeñas de los contratos. Los grandes, saltan a las cumbres de las intenciones: Todo lo emborronan, lo confunden, lo enmascaran... para nada, para seguir girando la rueda de la fortuna y que no pase nada.

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