27.2.09




Es un secreto público
que las cigüeñas no vienen de París,
que el universo óptico se ve,
que lo que no se ve, no se quiere ver,
que la mafia existe,
que la rabia ofende.
que las penas hieren,
que los Reyes Magos no se gastan la paga extra en navidad,
que las moscas vuelan, pero Papa Noel no,
que los reyes no visitan al servicio ni el W.C.

24.2.09

Árbol peladito y liadito

CICLO
Cavo un hoyo en la tierra
y veo su ocre noche asomar.
Algún día su regazo
a mi sombra acogerá.
Cavo un hoyo redondo,
como la “O” de gusano,
de sabio, de mundo oscuro.
Siembro un árbol,
lentamente brotará.
Su raíces esperan,
con pausado caminar.
En primavera volveremos a volar
cuando sin escarchas,
salgan sus hojas anchas.
Tímidas bailarán en el aire;
alimentando sueños, cantos,
suspiros, nubes, lluvias, llantos.
Y en soleadas fechas,
ya con buen tiempo,
nuestra vida renacerá.

23.2.09

17.2.09

14.2.09

Por la boca muere el pez


Por la boca muere el pez.

Para los tiempos que corren



Para los tiempos que corren
¿Cómo debería ser la poesía?
¿Cómo debería ser?
la tierra, la mujer, el hombre

Abundamos en frases hechas,
Cotidianas que no dicen nada.
La vida diaria pasa.

Pasa el tiempo, corre.
La tierra, la mujer, el hombre;
no dicen nada.

Para los tiempos que corren
¿Cómo debería ser la vida?
¿Cómo las cosas cotidianas?

13.2.09

El ojo

Somos tráfico, paseamos, corremos, nos cruzamos, huimos. Todo está regulado; las emociones, las penas, la vida, la muerte. Todo tiene su protocolo, sus formas y métodos. Todo está reglado y pensado. La palabra clave es “Control”; control del tráfico, control de los pensamientos, control de la vida, de la muerte. Paro, que me están viendo.

Sin motivo aparente

La caída fue en la mañana del sábado, en el portal de su casa. Nadie lo vio, nadie lo sufrió; pero él sintió que no era el de antes. En ese momento tomó conciencia de que, en el futuro, su vida no sería igual. Ya no volvería a tener la confianza de la que hacía gala. Había tenido una noche inquieta, larga, llena de sueños incompletos. Se había levantado en un estado de semiinconsciencia y el frío le había penetrado los huesos, haciéndolo pequeño. Como un autómata subió a su coche. Su mente y sus recuerdos fallaron, sus pensamientos comenzaron a ser estos: “No sé si podré salir del aparcamiento, estoy dando vueltas, no se dónde estoy, ni a dónde voy. No recuerdo ahora cómo entre. Tengo la necesidad de salir. Quisiera poder tener alas, y volar. Mi ser quiere olvidar esta pesadilla. Volar y salir, ese es mi sueño. Pero sigo aquí, tratando de localizar la palabra EXIT. Tratando de entender la lógica a esta sucesión de flechas azules que supongo me indiquen el camino. Pero no tienen ningún sentido, no entiendo. Este laberinto debe tener su propia lógica, una lógica difusa. Tengo que seguir buscando la salida, debe tratarse de un aparcamiento intemporal, perdido en el infinito. Debo salir y continuar con mi viaje; mi cuerpo me lo reivindica. Ahora estoy convencido de que nunca debí entrar. No puedo hacer otra cosa que seguir buscando, por eso sigo dando vueltas y vueltas.”

9.2.09

La espera

Sobre la oscura pared cuelga la azada

y la simiente de la anterior cosecha.

Es tiempo de quitar la maleza rizada,

pero la parcela recuerda aún la escarcha.

Toca la siega sin herir, a desbrozar.

Los nubarrones pasan sin dejar nada.

Sopla sobre la sedienta tierra un frío viento.

¿Para cuándo la siembra?

Para cuando la lluvia y la primavera

hagan su fino trabajo. Aún queda.

8.2.09

judías diluidas

llantos en los  silencios

las palabras no transitan

las fatigas, las congojas, las mentiras

obviedades

vanidades

todas se agitan

mezclan músicas infinitas

flotan todas las miradas

 

diluirán los vientos los desiertos

callar gallinitas, pitas, pitas

dónde están tus cucharitas

 

pupilas dilatas

plumas ensortijadas

suena el canto

recibo y doy

recibo y doy

 

tarde pasa lame soda masa

pesa casa pasa rasa cena

plaza muda cesa suda salsa rosa

como foto floto santo roto poso

canto rojo planto salto seto

y al final me mojo

6.2.09

Al otro lado

Cómo debe la luz sentir envidia
cuando miro el verde de tus ojos.
Cómo debe sufrir la tarde silenciosa
cuando lanzan tus labios un suspiros.
Déjame ser la brisa que miras,
la suave lámpara de tus pupilas.
Tuvo celos el aire de tu pelo
y la flor blanca de tu cuello.
Jubiloso te habría besado allí,
si no fuera por estas duras vitrinas
que limita mi alma de maniquí