30.11.09

El rayo verde

Esta tarde vacía, te busco y no te encuentro.
No tengo ser, soy el contrario, el opuesto.
Como agua bendita derramada en el mar.

Salada la mar, saladas las lágrimas.
Morir es salir o caer donde solidifica el agua:
Salar de Uyuni, solar del sol,
de luz, de agua-piedra, de tiempo.

Morir es soldar la vida a la tierra,
pegarnos al cosmos.
Salir a los infinitos remolinos del aire.

Decir que está bien o que está mal:
es un equívoco temporal,
triste mecanismo decisorio de vida y muerte:
nuestros errores o aciertos acaban bajo la tierra.

La vida y la muerte son intercambiables,
en un universo de pájaros y personas,
uvas comidas o transformadas en vino.

¡Sangre reventada en la tierra!
La vida y la muerte: La paz y las guerras.
¡Qué poco como sustantivos del tiempo!
¡Qué grandes en nuestro sentir!

¡Hay que vivir la vida para mirar al rayo verde!
Al rayo verde de las puestas de sol del Pacífico austral:
sobre el mar, abajo, ver el último aliento del día.

Verde es el suspiro de la vida, el que nos permite renacer.
Verde es la esperanza de un nuevo día.
¡Hay que vivir! Rayo verde, luz de futuro.

16.11.09

Palabras Reales:

Los tornillos que deambulan por mi casa, a veces encuentran su sitio; si no, descansan en la caja de “tornillos varios”. Recuerdo especialmente uno, que primero sirvió de sujetador de toallas, después, de cortinas, y finalmente de tornillo de estantería; luego le perdí la pista… hasta que un día, me lo volví a encontrar debajo de la cama.
Es curiosa la vida tornilleril: algunos esperan años para tener un uso adecuado a su naturaleza, y otros, tienen una vida rica y ajetreada en utilidades; en eso se nos parecen: Unos hacen siempre la misma vida útil y rutinaria; otros, no paran de tener aventuras y contratiempos. La diferencia con nosotros, los humanos, es que, nos, acabamos convertidos en polvo; en cambio, la mayoría tornillera, como parte de la plebe que son: o desaparecen y son tragados por la tierra, o son refundidos en metales reutilizables, y vuelven a compartir átomos con otras estructuras metálicas. Si no, esperad al paso del tiempo y lo comprobaréis. En cada momento, la vida suena como un canto de sirena, o el murmullo de las olas; y en otros, como los crujidos de una escalera mecánica mal engrasada, que no tienen por qué ser desagradables.

3.11.09

Un zapatazo lanzado

Esto es un zapatazo lanzado a todos, a los políticos,

a ellos, a nosotros: Uno, diez, mil, millones de niños

mueren de hambre. Una bomba intolerable

que no se ve ni hace ruido.

¿Dónde empieza y acaba nuestra responsabilidad?

Estímulos visuales relativizan este dolor…

Gobiernos que subvencionan agro tractores de bares,

jugando a la oferta y a la demanda en un mundo lleno de recursos.

Brotes verdes en parques privados, indiferentes a la miseria.