24.9.09

La crisis

Últimamente pienso que muchas de las cosas degradantes que nos ocurre a la mayoría: la crisis, el aumento del paro, las bajadas de calidad en la salud y en la educación; nos son concedidas por haber perdido el poder de manifestarnos, como decía la canción: “de decir que somos quien somos”. Al estado, al sistema financiero, siempre le ha molestado que la gente se eche a la calle sin su beneplácito o autorización. Los tumultos y algaradas suelen causar perjuicios materiales. Pero llega un momento, en que deberíamos valorar si tanto mangoneo de unos pocos, debe ser soportado por todos. En general, no gustan los motines; pero la falta de respuestas reales que beneficien a las mayorías no dejan otro camino. Siempre ellos, los que manejan el cotarro, los menos, los aprovechados, se benefician del aguante de la mayoría. Nos siguen ofreciendo como tabla de salvación el queso del consumo, para que nada cambie. ¿No es ya hora de pararles los pies? Ya es hora de que la crisis la pague quien la produce: ¡Qué la banca apechugue con sus platos rotos! Deberíamos rebelarnos contra los dueños de las altas finanzas, ya que siguen forrándose en toda circunstancia y situación. A la banca no le afecta la crisis financiera, aunque ella la haya generado. Son “los buenos”, siempre salvados en extremis por la caballería del estado. Y nosotros, como tontos, lo toleramos y lo aceptamos con nuestro voto. ¡Qué bajo hemos caído! Deberíamos entrar en una huelga general financiera. ¡Qué nadie pague hipotecas ni préstamos! No podrán desahuciar a todo un país.

1 comentario:

Alfonso Valverde Diez dijo...

Hola estoy totalmente de acuerdo, incluso en lo de los motines, cuenta conmigo, pero la propuesta final es grande, ya la habia oido antes, seria el gran ostion para el capital,
no pagar sacr la pasta de los bancos nominas en mano, y que se vallan al carajo, el problema es hacer llegar este tipo de proposiciones a los abnegados sufridores de esto es lo que hay asi que que voy hacer pues na, votar a otro, encima algunos llegan al punto de auto flagelarse y decir que es que en su dia habian pedido demasiados derechos y que tambien han contribuido a esto de la crisis, hay churr@s y merin@s para todos los gustos pero no dejan de serlo ¿que hacemos mal?