24.8.09

En resumen…

Ha pasado mucho tiempo.
No quiero acordarme.
Con el tiempo y el devenir de la vida,
la propia vida se va haciendo una losa.

Si miro al pasado, al presente y al futuro;
veo que la vida es un punto perdido en la nada.
Y este solitario punto es toda mi vida.

Si miro dentro de mí, y busco a ese Dios que es tan sutil,
tan pequeñamente sutil que sólo se vislumbra en las pequeñas cosas.
Para las grandes, no existe.

Si miro esta época y país, todo es formal y banal:
Las instituciones son formales,
los organismos formales.
La crisis formal, aunque entre forma y forma
se cuele algún lechuguino,
pero la crisis debe tomar un derrotero formal.

Vivo en un mundo formal, donde la forma es lo importante.
La justicia; formal. Las relaciones deben ser formales,
o al menos, deben guardar las formas y parecerlo.

Aunque tanto formalismo nos hagan seres rígidos.
Es lo que el pueblo pide. El gobierno pide.
Al final, lo más conveniente es una muerte formal,
aleatoriamente embalsamado en formaldehído.

Trato de hacer una escritura formal,
cumpliendo todas las reglas formales.
Pero no me sale, no sé detrás de qué corro.

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