24.8.09

En resumen…

Ha pasado mucho tiempo.
No quiero acordarme.
Con el tiempo y el devenir de la vida,
la propia vida se va haciendo una losa.

Si miro al pasado, al presente y al futuro;
veo que la vida es un punto perdido en la nada.
Y este solitario punto es toda mi vida.

Si miro dentro de mí, y busco a ese Dios que es tan sutil,
tan pequeñamente sutil que sólo se vislumbra en las pequeñas cosas.
Para las grandes, no existe.

Si miro esta época y país, todo es formal y banal:
Las instituciones son formales,
los organismos formales.
La crisis formal, aunque entre forma y forma
se cuele algún lechuguino,
pero la crisis debe tomar un derrotero formal.

Vivo en un mundo formal, donde la forma es lo importante.
La justicia; formal. Las relaciones deben ser formales,
o al menos, deben guardar las formas y parecerlo.

Aunque tanto formalismo nos hagan seres rígidos.
Es lo que el pueblo pide. El gobierno pide.
Al final, lo más conveniente es una muerte formal,
aleatoriamente embalsamado en formaldehído.

Trato de hacer una escritura formal,
cumpliendo todas las reglas formales.
Pero no me sale, no sé detrás de qué corro.

20.8.09

Manifiesto

Poned los pies fuera del tiesto.
¡Qué manifiesto!
Ser o no ser un vegetal.
¡Qué moral!
Y tan lejos de los Objetivos del milenio.
¡Qué escarnio!
Lo comenta mi amigo Pierre Miró.
Si no se recuerdan las historias del pasado,
pueden darse en el futuro.
O debemos callar y olvidar.
¡Salid del tiesto y andad!

19.8.09

Una ducha fría

Vivimos en tiempos de paro, de parados. ¿Qué hace que el sistema permita, o no, que los hombres se pongan a trabajar? ¿Es necesario trabajar para vivir? ¿Qué pasa hoy en día que todo el desarrollo está parado, y por ello, muchos viven bajo mínimos: ¿Es que no tenemos autonomía, y nos tienen que decir qué hacer los que controlan? ¿El sistema es tan controlador, que no dejar resquicio para poder vivir sin él?
Todo tiene que estar regulado, y el propio sistema es incapaz de salir de su recesión porque no sabe controlarse… Y lo que es peor, y lo tenemos asumido: nos condiciona; porque sólo hemos aprendido a vivir condicionados. Ya no sabemos cultivar un huerto, ni buscar agua, ni encender un fuego, ni movernos caminando. Somos muchos y en qué nos hemos convertido: En parias inútiles del sistema.