Leo que en Brasil existen comunidades kalungas, formada por antiguos esclavos huidos a tierras inhóspitas donde se refugiaban, para no ser encontrados por los terratenientes de las plantaciones y en consecuencia, olvidados como alimañas en el monte, durante siglos. Y ahora se les plantea un problema jurídico: «El Estado decidió otorgar a los descendientes de esclavos fugitivos, la propiedad colectiva sobre las tierras de sus ancestros bajo el título de “reparación”. Esta medida es cuestionada por el Tribunal Supremo y requerirá tiempo» Una vez más, se demuestra que las leyes y la justicia en estos países olvidados de Dios, esta hecha sólo para los blancos, dueños de las tierras, por derecho divino y terrenal.
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