18.6.09

Tren volador

Otra vez el tren traquetea, y mirando por la ventanilla el paisaje ya conocido de tantas idas y vueltas, miro más hacia el cielo, este cielo de finales de la primavera azul, salpicado de grande fardos de algodones blancos. Ya casi es verano. Y mirando esas alturas me pregunto: ¿Por qué no podemos salir disparados hacia las nubes? ¿Y con un pequeño salto, volar como las aves? ¿Por qué tenemos que arrastrarnos como gusanos, sin esos privilegiados dispositivos que usan los ángeles, los pájaros, los aviones, los cohetes, los cometas, los planetas y las estrellas? ¿Por qué la gravedad, esa fuerza tan grave, tan severa que nos ata a la tierra, no nos suelta? ¿Por qué somos de carne y hueso, y no de aire y nubes? ¿Por qué me desespero si todo es masa y energía?

No hay comentarios: