16.6.09

A deshora

Arrastro la percepción sin riesgo,
la lección quimérica del bienestar.
A veces la vida me cansa físicamente,
Y es cuando siento las debilidades internas.
Agotado, arrastrando los días…
sufro lesiones de enormes semanas.
A veces, la vida son perlas duras de tristeza
que caen como piedras tiradas a un pozo,
al pozo hondo de la existencia.
Brazos rotos de penas secas,
canas amodorradas en la sombra.
Percepción crepuscular,
flores marchitas de agonías,
pisadas por el tiempo, cantos lanzadas al camino.
Sólo ruidos en el tráfico de las vivencias.
Penas en transito, rotas, voces a destiempo.
Gritos congelados en los silencios.
Pasan los segundos, los minutos, las horas, los días,
las semanas, los meses, los años, las nubes, las estrellas.
Al final, la callada muerte nos cubrirá con su manto de sosiego.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Llega el verano: tiempo para reponerse.
Salud
Pierre Miró