10.12.08

Poemas perdidos

Poemas de Invierno

RECUERDA
Todavía tiemblan mis manos al recordarte.
Oscuro sentir, el vacío que dejó tu partida.
Dulzuras perdidas, de cuando mis manos te acariciaban.
Optimista tu mirada, pacientes tus esperas.

Evoco el hechizo de tus pisadas.
Se de tus venidas alegres, musicales, transparentes.

Tiembla el silencio de no verte.
Evito recordar el vacío de tus ausencias.
Me quedé sólo, con tu pérdida.
El paso del tiempo y la fatalidad acabaron contigo.
Regresarte mi memoria ansía.

No será respetado el lugar donde descansas.
Ahora, continuará transcurriendo la existencia.
Desaparecerán los registros de tu nombre.
Abandonadas, se perderán las piedras que tapan tus huesos.

Pero todo eso, no importa.
Encaro no saber si existe el cielo.
Reconozco no saber si tengo alma.
Dudo: ¡Si tú no tienes!... yo tampoco.
Unido a mí, y mientras yo viva, estarás conmigo.
Reviviré tu dedicación inquebrantable.
Añoraré las alegrías de tu vida.
Recordaré el compás cariñoso de tu rabo.
A lo lejos resonarán otros ladridos, pero no será el tuyo.

PURA POESIA
Poesía; rugido humano.
Libertad de gritar por que sí.
Aullidos que nos une.
Claro sentir de nosotros mismos.
Expresión de la nada que mira al todo.
Ruido que florece, el todo que escucha en cilencio.

Yo, mí, tú, él: Soplo de libertad inútil.

Vida, muerte, niñez, recuerdo, añoranza.
Inconciencia y grito de la conciencia.
Dios y diablo que aflora. Grito alegre. Grito triste. Grito.
Aplicación y explicación de lo imposible.
Silencio, después… silencio consciente. Después… nada.


SILENCIOS
Caminos olvidados que el viento esquiva.
Atajo de chupetes proscritos, de existencias perdidas.
Llamas no consumidas, recuerdos quemados.
Lámparas mustias, que el tiempo no olvida.
Alma sin alma, savia perdida.

Las hojas en invierno, con la llegada del gris frío.
Al caer, no harán ruido, como vida no vivida, como callada fingida.

Miente, muerte. Dame un respiro, es muy corta la estancia. ¡Casi me he ido!
Un recuerdo, una tristeza... Ya sólo me queda recorrer un corto camino, en soledad.
El fuego del tiempo sus ascuas vigila. No sueñes con leña, que viene en sigilo.
Rabia azul derrochada, rabia roja apurada, rabia gris consumida: No hay rescoldos.
Todo está consumado, acabado. Si con palabras no he sabido mirarte, perdóname.
En suelos de cenizas mis silencios, como siempre, han quedado. Al final, perdóname.

LLAMA
Relevo al silencio con la risa chispeante, comprendo al que sufre su burla brillante.
Una pobre rosa inflamada, bien vale un suspiro, aunque su color haya perdido.
Ganas aun me quedan de buscar el aliño: Aderezos, flores, mi camisa. Algo sencillo.
Espero enlatados suspiros, recuerdos de tiempos idos; sin dolor, llantos, ni bullicios.

Lamento no llevarte, prefiero que esparzas mis alegrías. No sabré a dónde he ido.
Al viento le pido que sople al velero, sin rumbo ni destino, que va conmigo.

Vuelve a ser tú, no mires atrás, vida vive, siempre quedan nuevas sendas por vivir.
Iré por delante, abriendo la ruta clara que lleva a los sueños perdidos.
Dame fuerzas ¡O cielos! Para acabar con sentido al final del camino.
Alegría. ¡Alegría! ¡Qué con chispas el fuego arda! Y me apague.

PALABRAS
Me gustan las palabras,
el gran juego de las palabras.

Rugidos humanos lanzados al viento,
aullidos que nos unen y nos separan,
soplo de libertad cabalgando en sus ramas,
gritos de la conciencia y de la inconciencia,
armas de aire que malditas ofenden.
¡No las uses mal que endemoniadas matan!

Expresión de vida mirando todo,
nada florece, cuando no se escucha.

Vida, niñez, recuerdos, muerte,
implícitas explican lo imposible.
Dioses y diablos las inventan;
aborrecidas palabras, olvidadas.

Labran las palabras, hablan, entonan… rezan.
Almas que juntas crecen y desaparecen.
Sintonías expresadas con veloces contraseñas.

Por ellas, los cielos entran en calma,
afloran alegres los espíritus infinitos:
Llora y ríe con conocimiento el alma.
¡Añoranzas arrastradas por el tiempo!
bumerang que silba en los vientos,
representación sonora de la vida.
A veces acompañan con lamentos, y son:
sonidos descansando sobre silencios.


ENTRE DOS MUNDOS
Corremos en direcciones perdidas,
Repetidas, transitadas, contraindicadas.
Y no sabemos a dónde vamos desarmados.

Entre mis dos mundos está el mar.
El mar que une, la mar que separa.
La inmensa mar y la vida.
Y yo pequeño, perdido,
perdido en la inmensidad.

La noche negra no ceja,
todavía esta oscuro el día,
aún persiste, no se aleja.
Cuando salga mi estrella,
la noche se habrá muerto.

Vida derramada, trasnochada,
detrás caemos en el olvido.
Triste caída libre de silencios,
sin la alegría del movimiento.
Vacío frío, voz de precipicios.

¡Volad vida!
Es triste morirse y no ser nada.
¡Aire, más aire¡
Más triste es ver pasar las nubes,
aire para respirar.
No ser ellas, ni viajar con ellas.
Aire en los silencios,
movimientos lentos. Aire.

SONRISA INFANTIL
Un diente asomas,
sólo un diente,
diente que sonríe,
rompe mi silencio
con la alegría de tu boca.

Mi mirada está perdida,
hundida en tu alegría.
Ve despacio en el tren de la vida.
Que con el tiempo, tu sonrisa,
cruzará todo el espacio.


TREN DE PASO
Chulito de discoteca que en el tren vas molestando a los emigrantes.
Con la mirada extraviada, perdida y sin pensamientos.
Tu música retumba, tumba, sólo suenan aspavientos.
¿Dónde empieza y acaba tu mundo ciego de ignorante?
Fruto amargo, vástago apagado, mente mal sembrada.
Te mueves, perdido, solo, con catadura asombrada.
Vives en la monotonía fría, encogida del desaliento.
En el fondo el miedo te invade con su ruido lento.
Oye el lamento de la vía del tren.¡A estos tiempos cámbiate!
Piensa que ahora, el espacio y el tiempo, se contrae y dilata.
Hoy la tarde anaranjada, cae una vez más en el horizonte.
Mañana con otras nubes amanecerás, quizás sean plateadas.


SILENCIO
¡Silencio! ¡Qué esta hablando la espera!
Ella espera más silencio,
no seré yo quien te desgarre,
no seré yo quien te mienta.
¡Palabra, rasga mi silencio!

DESASTRE
Está el cielo cubierto.
Cuando no hay nubes,
están los árboles.
Cuando no hay árboles,
está la tierra.
Cuando no hay tierra,
está el mar.
Cuando no hay mar,
está el poeta.
Cuando no hay poeta,
está la poesía.
Cuando no hay poesía,
está la nada.
Cuando no hay nada,
está la muerte.
¡Qué desastre!
¡Qué desastre!

CASTILLA INVERNAL
Ahora que es tiempo espera y el frío arrecia.
Ahora que los campos y el cielo se unen.
Es tiempos de soledades.
Así es Castilla: sola, seca, dura y transparente.
Con mañanas mudas de escarcha y niebla.
Tierra dormida, confiada.
Espera a la tímida luz del cielo, asomarse perezosa,
pero pronto, su claridad, por las tardes desaparece.

Es tiempo de árboles con flacos brazos espigados.
Árboles que rezan con sus almas estiradas.
Campos donde en lo profundo, descansan las hormigas.

Tiempo de firmamentos solitarios,
sólo cruzan los robustos gorriones,
no las grandes aves, ya han partido.

Castilla se hace dentro. Sus gentes, con recogimiento; esperan:
Esperan a que un manto blanco cubra sus campos.
Esperan a que Dios les proteja del crudo invierno.

Es tiempo de hogar y de leña, con castañas a la lumbre.
Es tiempo de descanso, con frías y largas noches secas.
Es tregua del duro verano, con sueños de esperanza.
Es el cielo que permite, acariciar al perro a los pies.

Con la tierra ya volteada, toca mirar por la ventana:
El horizonte en silencio, ha desplegado la luz ocre de la tarde.
Y el infinito milagro de estas tierras llanas,
cubre con su manto de nuevo al crudo invierno.


LA BASURA Y OTRAS COSAS TRAVIESAS
La basura me come
la basura me atraviesa el ánimo.
Amo los espacios vacíos, sin nada.

Suspiros: Cortes de tiempos perdidos.
Suspiros: Susurros del alma.
Resúmenes de silencios sólo míos.

Otra vez yo, mi.
Esta pelea interminable entre el yo y el mi,
me cansa….

Las cosas sobran, sólo lo imprescindible,
que crece y crece...
Todo se vuelve imprescindible,
al final, me sobra lo imprescindible.

Me muevo entre soledades y necesidades:
Necesidad de tener.
Necesidad de ser, de pensar, de hablar…
¡Qué necesidad tengo de vivir!

La basura me come
la basura se me traviesa.
Nada sin vacío, espacios, los amo.


SOLO; FINAL: SÓLO FINAL, SOLO AL FINAL, SÓLO SOLO.
He tenido que hacerlo todo.
No pido ayuda,
no me sirve la ayuda.
Sólo solo,
con mi soledad.
Avanzo, paro…
Avanzo otro pasito…
Paro.
Al final caeré al hoyo infinito.


CANCER
Se levanta tarde, come,
duerme la siesta,
se levanta por la tarde,
come y no se acuesta.
Día a día me va minando con su glotonería.
Para él, el descanso de la noche no existe.


GUSTOS
Me gusta andar descalzo
por tierras calientes.
Me gusta el viento silencioso
golpeando mi cara.
Me gusta el horizonte
cargándose de color y luz.
Y a veces el frío.

No me gusta la tierra quemada,
ni el ruido machacón,
ni el lloro de un niño.
ni el niño sin lloro.
Ni las voces,
ni los gritos.

Me gusta el mar y la montaña,
sentir calor y frío.
Me gusta sentir,
sólo sentir.
Sentirme solo,
y a veces acompañado.


MORIR
Moriré.
Mis palabras morirán.
Mis silencios morirán.
¡Qué vanidad! ¡Qué vanidad!
Aunque no quiera: moriré.
Y tú conmigo.


AMOR
Cariño, amor.
Espejo, amor.
Habla, amor.
Tú y yo, amor.
Espacio, amor.
Sueña, amor.
Siente, amor.
Dura amor.
Amor dura.
No mueras, amor.
Otra vez, amor.


JODIDOS
Hay que joderse,
No cabe otro calificativo.
Hay que joderse cuando:
Vemos morir niños en África, y no hacemos nada.
Vemos como envenenan los mares y los ríos, y no hacemos nada.
Sabemos de masacres a pueblos, y no hacemos nada.
Sabemos del negocio de venta de armas, y no hacemos nada.
Vemos como corre la droga entre los jóvenes, y no hacemos nada.
Hay que joderse por mirar a otro lado.
Hay que joderse por estar jodidos, y no tener voluntad de hacer nada.
Jodidos, jodidos, creo que nos merecemos estar jodidos.
Y no tiene sinónimos.


CICLO CERRADO O BARRO EMBARRADO
(1)El lodo se hace barro.
El barro se hace hombre.
El hombre se hace barro.
El barro se hace lodo.
Otra vez a empezar (1)
¿Y existe el alma?
No sé, es un decir.

Haikus

Sonido y luz
sentidos de la vida
busco silencios.

Raspa el grillo
con lejano susurro
al caer la tarde.

La noche negra
en la luna plateada
claridad halla.

Si amanece
con sol sobre el monte,
la tierra canta.

Con luz humana
las cuatro estaciones
marcan la vida.

1 comentario:

Jesús Aparicio González dijo...

¡Qué bueno ver tus poemas en la pantalla del ordenador!

Mis felicitaciones.
Y ya nos veremos.
Que tengas una muy Feliz Navidad.
Un abrazo
Jesús