7.12.06

roca del Indio

Desde aquí de nuevo, pensando, sentado en “La roca del indio”. Momento agradable al final del día, especialmente en las tardes de verano, cuando puedo mirar los atardeceres rojos y tener el lujo de ver y de pensar. Regalos de momentos de quietud. Y pienso que todos deberíamos tener nuestra “roca del indio”, como lo tendría Felipe II sobre su silla de piedra. Bueno para uno mismo, y ser aguantado. Cuando llegamos a cierta edad de calma, en el atardecer de nuestras vidas; cuando ya hemos realizado casi todas las cosas que se esperaba: hijos, trabajo, pagadas la hipotecas, plantados los árboles de la vida. Cuando no tenemos necesidad de seguir presionándonos. Cuando ya no necesitamos ser jóvenes emprendedores, ni necesitamos labrarnos un futuro… En esta segunda edad, busco la calma, la paz, el sosiego. Ahora toca llegar hasta donde podemos, sólo queda vivir el resto de vida adicional, de prorroga, de beber los posos. ¡Aprovechémoslo! Sorbamos cada minuto que se nos regala. Para eso está la roca, para sentir la vida, y el tiempo, y el aire rozando sus piedras. Con las nubes anaranjadas oscureciendo, siempre diferentes, siempre cambiantes. Momentos para sentir, y decir cosas como: Ha llegado la hora, de que nuestros hijos nos agradezcan que los hayamos tenido, ya que no lo hemos hecho tan mal.
En momentos así, saludo a la tarde, como dicen los militares: “con el deber cumplido”, o de una manera más académica: “con las tareas ya hechas.”
Momentos para recordar, más lo bueno que lo malo. Para que los buenos recuerdos, cubran a los malos momentos.
“La roca del indio” me gusta su nombre… dureza, aspereza. Y, el “indio” el olvidado… el ser diferente, que llevamos de raros. Seguramente seremos pocos, los que sentimos a nuestro ser indio, los que aspiramos estos aires de ansiada libertad. Somo fuertes y frágiles, gritamos al viento, como seres iguales. Gritamos a las nubes que nos pasan, para que se detengan y nos miren. Esto es vivir.

5.12.06

Viaje al Perú

De nuevo en el Perú
Hace unos meses que regresé al Perú. Mi vieja amiga Rosa me pidió un regalo; que le contara cosas del viaje. Por eso me veo ahora, después de haber regresado a mi vida cotidiana de ratón de ciudad en Madrid, recordando las notas que tomé, las que ahora me parecen lejanas, no por el tiempo, sino por el cambio que siente mi ánimo. Haré el esfuerzo de recordar lo vivido, a partir de los papelitos sueltos que escribí en el viaje.
Contenido del papelito1:
15/2/2005 Estoy en San Ramón, delante del río Chanchamayo. El día 12 legamos de Madrid a Lima, donde visité a la vieja familia, la poca que va quedando. La ciudad se ve deslucida, las casas han perdido su viejo brillo, se ve diferente a la que recordaba hace 22 años, cuando andaba por sus calles. Es contradictorio y curioso, pero la ciudad de aluvión de ahora se ve más vieja que la “Lima de antaño”, como dice la canción criolla. Pareciera que sus gentes hubieran conocido la “anvicia”, término de mi vieja tía Prepe, ella todavía sobrevive en una de las viejas casonas de “La ciudad de los reyes” (esto de la anvicia debe ser una mezcla de envidia y avaricia, palabro que puede proceder de Celendín, de donde somos originarios). Lima sigue creciendo, sin conservar su vieja belleza “la que fue coronada tres veces”. Ahora en poder de gentes egoístas, que se mueven si detenerse, corriendo y vendiendo sin una proyección de ciudad para vivir. Queda el rescoldo de sus viejos, y la belleza de alguna de sus calles perdidas. Quedan los viejos amigos, que nadan en la supervivencia. Para muchos de ellos, la esperanza es dura, de futuro incierto.
Pero aquí, donde estoy ahora, sentado a orillas de este caudaloso río, por donde el tiempo fluye y pasa, y vuelve a pasar; siento que el río ríe calmoso y canta:
Este oscuro período pasará,
parte de la vida que conocemos morirá,
pero la grandeza y belleza de este suelo quedará.
Escuchándolo grito: Ojalá las gentes de este país se den cuenta de lo que tienen, y lo cuiden, y no quemen las simientes, no destruyan lo que crece, porque todo nace de la tierra, y a ella todo vuelve.
Ojalá el río arrastre las bajezas y miserias humanas, y pido que después salga el sol. Este sol, símbolo del país, y que tan simple uso han hecho del él, encorsetándolo en una moneda.
Para estas tierras, el sol es generoso, generoso con sus campos, con sus aguas, con sus ríos y montañas. Y generoso con sus gentes. pero la “anvicia” de otros, los del norte, contagiaron a sus pobladores. La “anvicia”, como dice la tía Prepe, lo estropea todo, lo corrompe todo. No deja que florezcan los buenos sentimientos de las gentes, de los naturales, los que antes se criaban libres en estas tierras, gentes sin malicia.
La anvicia germina entre los que se acercan a las ciudades y conocen la civilización. Los contagiados por la civilización y el consumo, muestran a los nativos, la vida dura y miserable que se supone que llevan, quieren cambiarlos, les meten ideas nuevas de progreso, los deja sin optimismo, sin esperanza.
Escuchando al río que baña, que hace florecer a los plátanos y al café, le pido que también limpie estas tierras de las manipuladoras gentes civilizadas, los contagiados por la anvicia, para que otros puedan crecer; gentes simples y calmosas, naturales con conciencia de su identidad, gentes acogedoras, con el profundo conocimiento del valor de las cosas reales necesarias para vivir, y no de los altivos sueños de la civilización impuesta.
La exuberante naturaleza hace que las prisas, y el afán de posesión, no estén inicialmente en los ánimos de sus gentes. No son pueblos que vivan afanándose en tener historia ni monumentos, no tiene grandes iglesias, ni grandes ruinas. Sienten que lo importante es ser, ser humano y tomar con respeto las bondades que les brinda la desnuda selva para poder vivir, buscan lo simple. La selva lo da todo: su verde tupido, salpicado de frutales y aves de colores, los aromas, las formas, los miles de ruidos. Todo es exuberancia. Hace que sus habitantes sean abiertos, comunicativos, desprendidos y creativos. Basta ver los sistemas de taxi-triciclos que utilizan, para comprende la facilidad de adaptación de estas gentes. Antes usaban coches, motos. Ahora, por contagio oriental, y por las crisis sucesivas, se están volviendo un pueblo asiático.
En el Perú, las autoridades tratan de impregnar a los pueblos de un nacionalismo rancio, impuesto, importado, de consignas, de himno y bandera, se ven grandes letras con la palabra PERÚ, PATRIA en las montañas. Esto demuestra lo contrario, lo lejos que están estas gentes de una identidad común. Detrás de tanto símbolo, no hay nada. Enseñan en los colegios:
“El Perú es un crisol de razas y culturas”
“Es un mendigo sentado sobre un banco de oro”
Analizando frase a frase, creo que la primera aseveración “De razas”, Si, es cierta. “De culturas”, tengo mis dudas. La cultura es cambiante, tiene un componente de homogeneidad que no se da en el Perú. Los indios pobres fueron privados hace muchos siglos de sus diversas culturas, de las que sólo quedan rescoldos, nada tienen que ver con el patrioterismo institucional de sus actuales gobernantes. Y lo de crisol, es verdad, todavía no se ha fundido, le falta un hervor. El Perú tiene una historia penosa de gobernantes y guerras perdidas.
La segunda frase, “la del mendigo sentado”, como el pensador de Rodin, sobre un banco o cofre con oro. ¿Qué estará pensando? ¿Quién es el pensandor? ¿No será un rico empresario extranjero disfrazado, esperando la llegada de un barco para cargar con el botín?
El Perú tiene otras figuras simbólicas en referencia a sus riquezas, en el escudo donde sólo figuran materias primas, como el cuerno de la abundancia que esta, junto con el árbol de la quinua y la vicuña. Es un país donde sus gobernantes siempre han vivido, y viven, de espaldas al los valores propios de sus pueblos, afanados en extraer y vender las riquezas a otros países más desarrollados. Siempre han sido gobiernos de intermediarios, de servidores a comisión, partícipes de la cornucopia corruptora.
En el mundo actual, en principio, el hecho sólo de poseer materias primas, es un factor empobrecedor. Es un reclamo para que otros países ricos y poderosos, con afanes de seguir creciendo: Vayan, arramplen, y si te he vivido y exprimido, no me acuerdo. Para un país el simple hecho de tener riquezas naturales, puede tener un efecto limitante. Propicia que agentes con intereses externos se quieran aprovechar de ello. Y siguiendo los principios de eficacia y eficiencia, con el menor coste posible. Así, tradicionalmente en el Perú, han existido empresas externas que se han aprovechado de sus materias primas, manteniendo a la población natural en la ignorancia o la dependencia. Este es el fundamento del colonialismo, que nunca dejo este país. Los poderosos del Perú, provenientes de la población influyente occidentalizada y civilizada, siempre han fomentado y mantenido las formas religiosas y culturales de las grandes metrópolis de las que dependían. En el Perú ha existido y aún perduran dos mundos; lo occidental y civilizado, y que sigue este patrón, porque para ellos no hay otro, siendo sus miembros una minoría poseedora de casi todas las riquezas y que ha constituido, o controlado a los sucesivos gobernantes del país; y los otros, los nativos, dispersos en regiones y culturas primitivas, útiles como mano de obra barata, o a extinguir, según se tercie.
Los peruanos civilizados dominantes, no son concientes, o les da igual saber que: “El principal valor de un pueblo son sus gentes”, que la propia gente forman la cultura, que su idiosincrasia es el patrimonio más preciado que tiene un pueblo. Todas las demás florituras: el escudo, la bandera, sus riquezas naturales, son formas secundarias o factores negativos.


Contenido del papelito 2:
23/2/2005 En la estación de tren conocida por “Aguas Calientes”, son las 3:30 de la tarde, esperando al tren de regreso, el de gringos, el que se supone que sale a las 3:55 hacia Cuzco, y digo “se supone” porque aquí todo es inseguro, en especial en lo referente al tiempo y a las circunstancias. Siempre hay imprevistos: huaicos, máquinas malogradas, atropellos de burros o cualquier otra cosa que no se te pueda ocurrir. Pero hasta ahora hemos tenido suerte, tocaremos madera y lo que sea. Hoy nos hemos dado una buena paliza andando. Nos hemos levantado temprano, a las 5:30 de la mañana, llegado a esta parte del mundo, poco esfuerzo es madrugar para subir a Machupicchu y aprovechar el día al máximo, sin las avalanchas de gente que ahora tienen, como lo habrían visto sus primitivos pobladores.
Llamar hotel al lugar donde dormimos la noche pasada en “Aguas Calientes” (que no hace honor a su nombre, como ya os contaré), es mucho decir, mejor: “reposa-huesos de mala muerte”(Los empresarios hoteleros peruanos de este lugar siguen siendo unos chapuzas impresentables.)
Ayer llegamos tarde, de noche. Al bajar del tren, nos pillo un aguacero terrible. Antes de buscar un hotel, estuvimos cenando, una cena asquerosa, con un caldo aguado y verduras de bote con media trucha, trucha de pienso, ¡inconcebible en estas latitudes! todo por 44 soles, un precio abusivo para el país. Debe ser la “anvisia” que dice mi tía, la que campa por estos lugares. Lo digo, porque no fue este el único hecho de sobreprecio, robo descarado, o como queráis llamarlo. Una botella de agua de dos litros nos costó 15 soles.
Después de esta cena cabreante, nos pusimos a buscar donde ducharnos y pasar la noche. Andamos por la única calle cuesta arriba del lugar, plagado de locales y edificios que asumían ser hoteles. En uno de ellos, cuando nos fueron a enseñar la habitación; al abrir la puerta, asomó una muchacha desnuda. ¡Qué estaría haciendo tras la puerta de un cuarto preparado para que duerman turistas! Salimos escopetados.
Seguimos subiendo la cuesta, al final nos rendimos, entramos en otro que no parecía tan cutre, pero no era así. Nos dieron á habitación de las nubes, sin asensor, al sentarme en la cama, después de haber subido por una escalera de caracol sin fin, lo que parecía una cama, se hundió. Aquí no acabaron las sorpresas: En la ducha, espera que te espera a que salga el agua caliente, contemplando las paredes forradas con un plástico floreado. Nada, ni flores: El baño no tenía agua caliente, a pesar de que en la inscripción de la recepción, nos juraron y perjuraros que lo tendríamos. Después de tan largo viaje, de haber paseado por todas las ruinas del Valle Sagrado, hasta llegar a este confín del mundo, imaginaros la falta que nos hacía una duchita con agua caliente, por lo menos en este lugar, donde debería hacer honor a su nombre. Lo que digo, los hoteleros del lugar les mueve la anvicia y escatiman todo lo que pueden, para mayor gloria del país. No sé por qué, pero estos hechos me recuerda a otro viaje que hice con mi amigo Jaime, cuando ambos teníamos 18 años, y andábamos sin una moneda en el bolsillo, fue en el regreso de Arequipa a Lima, pero esta es otra historia.
Antes de continuar con la subida a Machupicchu, y para que tenga cierta continuidad esta historia, voy a contar el viaje de acercamiento desde Cuzco a Machupicchu, en los días anteriores.
Cuzco, mi ciudad natal, ahora me parece desconocida, no eras así como mi memoria la veía la última vez, hace 23 años. En este nuevo regreso, he sentido una ciudad satura, Yo la recordaba como una capital de provincias importante de la sierra, agraria, de mercados con campesinos, quienes bajaban a vender sus productos o a realizar trueques. Ahora es una ciudad para explotar a los turistas. Sus campos cercanos los recordaba con ganado y labrados, ahora ya no están así. Sus habitantes viven entorno, y dando la paliza a los turistas, mendigando, vendiendo artesanía barata, y en el mejor de los casos, trabajando en los hoteles. Es triste ver a una vieja ciudad orgullosa, adorando al becerro del oro del turismo. Todavía conserva sus viejas iglesias, palacios y monumentos; pero rezuman anvicia, por todo te cobran precios abusivos. A pesar de todo, sigue teniendo su viejo encanto.
Nos alojamos en un hotelito de la calle Sapi, donde nací, me hacia ilusión, el lugar no estaba mal y la atención era correcta. Antes, esta zona eran las afueras de Cuzco, ahora, está casi integrada en el caso histórico. Subiendo esta calle, se llega a la maravillosa fortaleza de Sacsayhuaman, con sus piedras gigantes, las que quedaron, las que en tiempos de la colonia no pudieron llevarse a la ciudad para ser utilizadas en la construcción. Es una estructura de un granito gris que con la luz fuerte del altiplano, resalta como escalones ciclópeos para subir al cielo, hecho por niños gigantes que construyesen castillos de arena con moldes cuadrados, y que después el tiempo lo hubiera convertido en piedra. Fue utilizado como cantera barata durante el Cuzco Colonial. Ahora ensueña pensar en lo que anteriormente debió ser, en sus días de gloria, fortaleza de impresionante estructura, o símbolo sagrado del poder absoluto de los Incas.
Visitamos durante unos días el Cuzco monumental. La mañana del 22, muy temprano (5:00) nos esperaba un taxi, que ya habíamos concertado y alquilado el día anterior por 150 soles para que nos mostrara todo el Valle Sagrado y nos dejara en Ollantaytambo, donde pillaríamos el tren que va a Machupicchu.
A los lectores que quieran ser futuros viajeros, recomiendo esta ruta, por este camino todavía se ve como viven ahora sus pobladores, y como debieron vivir en el pasado. Es impresionante ver los restos de los edificios que se encuentran por el camino, y el sistema de cultivo que emplearon los Incas. Muchas veces, no se nota la diferencia entre las construcciones del pasado y las actuales.
Vimos la fuente de Tambomachay, los restos de lo que fue la fortaleza rosada de Puca-pucara, las cuevas de Quenco, donde se cuentan leyendas y mitos de su existencia. Estas ruinas, hacen volar la imaginación. ¿Cómo debió de ser la vida en estos lugares? ¿Para qué se utilizaron?
El camino transcurre paralelo al río Urubamba, que por estas fechas, lleva un caudal impresionante, con sus veloces aguas marrones. En tramos donde la pendiente se incrementa, el agua golpea entre sí, con una furia desbocada, como caballos apocalípticos.
El Valle Sagrado es fértil, salpicado de casas y pequeños pueblos de adobe que habitan gentes humildes, se deduce por su modo de vida, se ve en: cómo labran con bueyes, en cómo recogen el maíz a mano, en cómo pastan sus vacas amarradas a una cuerda. Todavía se puede ver comiendo hierba verde a sus chanchos (cerdos) al borde de los caminos, perros flacos jugando con los niños descalzos, sonrientes, con sus caras coloradas y mejillas quemadas por el sol, el mismo sol que sus antepasados adoraban, y que en esta zona cae a plomo. Aquí en la sombra hace frío, y al sol te quemas.
El paisaje es impresionante, el bravo río inunda con su ruido el valle. Se impregna la retina con el fuerte amarillo del maíz por cosechar. Se erigen las montañas a los lados, como paredes que se estrellan contra el cielo azul, atravesadas en sus laderas por andenes o bancales, algunos en lugares y a alturas increíbles. Nos cuentan, que los andenes más inaccesibles, sólo son restos de cuando lo trabajaban los pobladores del imperio inca. El camino transcurre subiendo y bajando en interminables ziczacs. Periódicamente llegamos a las cimas, en lo más alto, al fondo, se dibujan otras montañas con nieves perpetuas. Y de nuevo bajar y subir, esperando con el corazón contraído, por el miedo al camino, pero también por la emoción de nuevas vistas casi imposibles, como serrucho invertido que rasga el cielo. Sétimos los Andes, su inmensidad, muralla infinita.
La jornada de Cuzco a Ollantaytambo transcurrió por una carretera endemoniada, polvorienta, llena de baches. Cuando paramos en esta última ciudad para coger el tren que nos llevó a Machupicchu, el cuerpo estaba dolorido por el traqueteo y el haber andado subiendo y bajando los tramos más históricos a pie.
Todo el trayecto, tanto en taxi como en tren, va descendiendo de cota hacia la selva. Se puede apreciar el cambio de vegetación, como se va adaptando a cada altura y clima, desde los matorrales de altura y praderas de puna, con matas de pastos, gramíneas, líquenes, musgos y helecho. Después, poco a poco, va cambiando en intensidad y colorido; hasta encontrarnos con los espesos bosques tropicales o yungas, que conforman la ceja de selva. Dada la variedad de coloridos y formas, se nos hace imposible registrar tanta abundancia de vida diferente, en tan poco tiempo. Abundan los pájaros de vivos colores. Producen profunda admiración los colibríes, revoloteando con sus largos picos alrededor de las flores. Impresiona los sembrados de media altura, ricos en papas y gramíneas como la quinua, el trigo y la cebada. A medida que bajamos van apareciendo plátanos y paltos.
En medio camino topamos con Pisac, pueblo al lado del río, de arquitectura mestiza, colonial sobre la vieja ciudad inca. En lo alto tiene su fortaleza inca, con cerros rodeados de andenes. Desde lo alto, a vista de cóndor, desde sus torres de vigilancia incas, impresiona ver abajo el pueblo, en especial su plaza central, con sus vivos colores en los días de mercado, se ve su bullicioso y abarrotado comercio y su variada artesanía.
Finalmente llegamos a Ollantaytambo, donde tomaríamos el tren para Aguas Calientes.
Ollantaytambo está protegida por su astuta fortaleza, donde los Incas, capitaneados por Manco Inca, derrotaron por única vez a los conquistadores españoles. Este pueblo tiene un diseño urbano magnífico, con una regular estructura de canchas (cuadras o manzanas) con una alta fortaleza que lo protege, se aprecia las piedras gigantes de un templo inca a medio hacer o en construcción, detenido en el tiempo con motivo de la llegada de las tropas españolas. Abajo en el pueblo, destaca como museo vivo: el Centro Andino de Tecnología Tradicional y Cultura de las Comunidades de Ollantaytambo (CATCCO). Donde junto a su actividad como museo, se está desarrollando una necesaria actividad educativa de desarrollo para sus gentes, en especial para niños y jóvenes.
En Ollantaytambo cogimos el tren que va a Machupicchu, es un tren segregacionista, donde se separan a los viajeros nacionales de los gringos o extranjeros: Tuve la suerte de pasar por nacional pagando 20 soles, los extranjeros pagan en dólares y 10 veces más, así que este tramo lo hice sólo, como buen peruano.
Como decía, la visita a Machupicchu (no sé por qué hay que poner las dos “cc”, pero así viene en todas partes) empieza en Aguas Calientes (donde las duchas son frías). Es mejor comenzar temprano. Hay unos autobuses que te suben y te bajan por un camino que ha estropeado el paisaje. Preferimos subir andando, para apreciar mejor el entorno y la flora de la zona. Además, si sales temprano, te evitas llegar con toda la avalancha de turistas. El camino sigue en paralelo al cauce del río Urubamba, hasta llegar al puente donde cruzándolo, se inicia la subida a las ruinas. Hay dos caminos, uno ruidos, polvoriento y en ziczac que utilizan los autobuses para subir a los vagos turistas, como una larga serpiente blanca dispuesta a zamparse las ruinas. El otro es la antigua senda directa para caminantes que es preciosa y empinada, la que recorren principalmente unos chavales disfrazados de chasqui, con ropajes y abalorios similares o parecidos a como se suponen que vestían los antiguos incas. Pero ahora estos chiquillos disfrazados, llaman la atención de los turistas, saludando con las manos a los microbuses donde viajan los turistas, en los cruces de la senda con la carretera polvorienta, saludan con sonrrisas forzadas a los polvorientos y ruidosos y pesados autobuses que van subiendo como ratones engullidos por la blanca serpiente gigantes desde el río a las ruinas, como una serpiente que fueran a regurgitar turistas de variados colores sobre las viejas piedras en ruinas que luego vuelve a engullirse. El asqueroso camino serpenteante blanco para autobuses de precios abusivos, es lo más feo que tiene el entorno de Machupicchu, su fealdad se aprecia desde casi cualquier lugar en las ruinas, desde arriba, desde el Huayna picchu. Como un circuito de MotoCross descansa sobre el hermoso lecho verde. Nosotros optamos por el camino más apacible.
Machupicchu a pesar de los precios abusivos que nos cobran por acercarnos y respirar su aire, a pesar de los destrozos humanos que han hecho en su entorno (la carretera, la central hidroeléctrica que se esconde en una ladera posterior y el hotel turístico que se les ocurrió montar, arriba, pegado a las ruinas), a pesar de todo, es extraordinario; por todo: por donde está situado, por lo imposible de sus formas y diseño, por sus colores y ambiente, por la paz que irradia. Cada día pasado en sus alturas es irrepetible y siempre diferente.
Hay muchas teorías sobre la razón de su existencia, se inventas historias para cada piedra, para cada rincón de sus ruinas. Hasta vimos hacen demostraciones de fuerzas mentales extrasensoriales en el lugar. Pero Machupicchu es sólo un Lugar privilegiado de la naturaleza donde, en algún momento, el hombre quiso trascender. Habitado por hombres colosales que supieron identificarse con el lugar y construyeron a la medida de los cóndores. Piedras colgadas de los riscos, con sus andenes y edificios, formando una estructura armónica entre el cielo y la montaña, un cuadro perfecto.
Desde las 6’30 de la mañana hasta las 3’30 de la tarde, lo andamos todo. A primera hora recorrimos las ruinas principales sin gente, después subimos hasta el principio o final del camino del Inca, en las ruinas de la puerta de entrada Intipunku. Bajamos de nuevo, a las 11 ya parecía la Gran Vía a la hora del vermú, cruzamos las ruinas y subimos al Huaynapicchu. Subir este pico tiene su trabajo y hay que tener un poco de cuidado. Paciencia y estar precavidos con la gente que lo transita y te vas cruzando, sobre todo en los tramos finales, cualquier caída puede ser mortal, te tendrían que recoger en el río, si no te quedas colgando de alguna rama o deapareces. Los andenes finales son impresionantes, vaya ganas de ponerlos en este lugar, seguramente harían experimentos botánicos con plantas medicinales, porque sino, no se explica su utilidad. Vale la pena subir hasta la cumbre, en especial, si consigues estar sólo, tirado sobre las rocas superiores; por eso, es mejor subir a primera hora o a última, pero sin que se haga de noche… Aunque ahora que lo pienso, debe ser una pasada pasar la noche encaramado en esas rocas.
Después de estar en estas alturas, el resto del camino del regreso a Aguas calientes, al tren, a Cuzco; parecen insípidos, no añade nada especial a la historia, o no tengo ya ánimos de contar sentimientos o hechos que son infinitamente más secundarios.

Contenido del papelito 3:
25/2/05 Sentado en la sala de espera del aeropuerto de Cuzco para embarcar a Lima, acabamos de pasar los controles, primero de pasaje y después de seguridad. Aquí también les ha entrado la neura de los secuestros y derribos de aviones. Al pasar el equipaje de mano por el escáner, nos detectaron una cuchara india que usan las mujeres para sujetarse el poncho y una copia de un bastón de mando o varalloc, así que tuve que dar la vuelta otra vez y registrar de nuevo otro paquete de embarque, estas son las complicaciones de los tiempos modernos que nos ha tocado vivir.
En Lima, más visitas a familia, salidas por las noches limeñas, peñas, comidas, recitales, jaranas. Pero yo me quedo con los recuerdos de la sierra alta, donde emana la profundidad y sentimiento que tiene la música criolla.

Resumiendo ideas y sentimientos:
Para los que sueñan, para los que les gusta volar con la imaginación, a los buscadores, para toda aquella persona que quieran sentir la vida, recomiendo un viaje por el Perú, con tiempo, sin prisas, hay que armarse de paciencia porque puede ser tedioso, largo, muchas veces hay que esperar. Ver que los trenes paran, avanzan y retroceden. Las carreteras están llenas de baches, constantemente hay que ir sorteando agujeros. Deberá ser un viaje lento, nos cansaremos. Muchas veces se acaba con la espalda molida por los saltos y el tiempo empleado y la falta de comodidades. Pero en compensación, los paisajes de las zonas más agrestes, son insuperables. Sus gentes, cuando no han sido contagiados por la “Anvicia” o la contaminación consumista de la civilización, son encantadoras. Después de haber andado por Machupicchu , queda un poso de recuerdos inolvidables. No creo en el “efecto mariposa”, pero a veces, cuando camino por el Madrid urbano, en los días fríos y ventosos, pienso soñando que quizás, de alguna manera, traídas por las botas de algún caminante, o por los vientos que cruzan el charco océano y la selva amazónica, alguna partícula de polvo de los andenes de Machupicchu pudiera haber llegado a esta ciudad y me hace recordar que otros lugares existen.

17.8.06

Cansancios

22 de agosto del año en curso

Hoy es un día cansino, de poco pensar, de malestar estomacal, de párpados caídos. Días que nos pesa la cabeza, de sienes que nos aplastan, conscientes de nuestra fragilidad. Sentimos que la vida es un soplo, y nos molesta hasta la luz que entra por la ventana. En los días como hoy siento que somos humanos limitados por el espacio-tiempo, nuestros Dios y enemigo natural. Que nos condiciona y amarga. Que para fastidiarnos más, hace posibles que seamos muchos, todos navegantes sobre la tirolina del tiempo. Arrastramos nuestro ser por el espacio-tiempo. Con dolor, evolucionamos. En días como hoy sufrimos, sentimos nuestra pequeñez. Pienso que estas divagaciones son fruto de mi dolor de cabeza. Siempre nos queda la esperanza de que la fuerza de este sentimiento nos agrande, nos cure, nos haga más fuertes. ¡Falsa ilusión! La parte del Dios que es el tiempo, es común e igualitario, es el más socialista de los conceptos: Todos sufrimos, todos morimos, las funciones humanas son casi iguales para todos. Siendo la respiración, el comer y el defecar, obligaciones igualitarias. Sosiega sentir que: “No hay diferencias reales entre nosotros”, sólo están las diferencias que nos creemos y creamos, las que nos inventamos. Tiempo y espacio, dos términos opuestos, enlazados con cables invisibles que determinan una situación. Lo dicho, el tiempo es secuencial, igualitario, inmutable, incontrolable. El espacio no es secuencial, tan en paralelo que se hace infinito, dúctil, flexible, modificable, diferenciador, se junta, se estira. En el espacio nos podemos mover, y algo podemos controlar. El tiempo nos viene impuesto, sólo podemos sentirlo y verlo pasar, lo podemos aprovechar o sufrir, no podemos hacer nada para cambiarlo, no condiciona nada, salvo la propia existencia.En este contexto nos movemos los seres. Establecemos relaciones, de información, de emisión, de recepción. La recepción de información, llega a través de nuestros censores, y después es procesada por nuestro desconocido cerebro que como un extraño, separa el tiempo del espacio, para no volvernos locos.La información recibida en el cerebro, la procesamos, la sentimos, y en consecuencia, actuamos. Nos permite cambiar características de nuestro entorno, es decir, nuestro espacio más inmediato, con la ensoñación de que el otro ser o ente, reciba los cambios producidos, y así, volvemos a recibir información a través de nuestros burdos censores. Esto se repite hasta el aburrimiento del tiempo. Tan sólo unos minúsculos músculos, las cuerdas bocales, permiten la controlable y pobre emisión de: "Las palabras", por ellas, y a través de ellas, se establece relaciones de comunicación conscientes entre los humanos y con el entorno externo. Otros seres se relacionan: cambiando de formas o con sonidos; en cambio, nosotros, somos de los más limitados, pero tenemos las palabras. Con las palabras, podemos jugar en el tiempo. No son como los colores y las formas en el espacio, que lo definen todo.El mundo de las relaciones ya es complejo y azaroso, casi siempre generando malos entendidos, con errores, debido a que no hay concordancia entre los signos emitidos y su percepción por parte del receptor. En la comunicación entre seres vivos, se establecen lazos controlados de duración flexible, el tiempo siempre juega una mala pasada. Estos lazos pueden ser positivos, negativos e indiferentes. Así es, y por ello, está nuestra vida sujeta al azar.Así es nuestra vida.Se me olvidaba, lo que siempre se nos olvida a los humanos: Lo no humano, que puede tener vida, o no. En caso de tener vida, se rige por principios similares a nuestro propio universo perceptivo. De no tener vida, por la física teórica que queramos inventar, En este último caso, no se relaciona con nosotros. Sino consigo mismo, con el mundo matemático, la nada y el universo.

10 de octubre de cualquier año

Tiempo hace que no escribo, si tuviera que dar título a este pensamiento, sería: "La curva del caracol" o "La cueva del caracol". Es cierto que un título puede variar muchas cosas, al cambiar una letra se trastabilla los derroteros de un relato, tanto, que puede cambiar de pensamiento y al final la personalidad del escribiente, esta es una afirmación que no es demostrable pero probable.Según los expertos en salud: “Con la edad el colesterol sube”Siento que sube más con la culpabilidad. Pienso que la vejez no es fruto del tiempo, sino de la inacción. El tiempo juega en nuestros recuerdos, son destellos de luces secuenciales, imágenes sobrepuestas.Me repito, me repito: Tiempo y espacio: ¡Premisas de planteamientos matemáticos! Otra vez la mente me traiciona, me lleva a estos vocablos. Sí a la lógica, debería ser esta la que mande, pero es aburrida, repetitiva, sin sentimientos ególatras para nuestro yo profundo. No aporta nada, sólo la terrible verdad, los números fríos, la sórdida realidad y verdad de estar malgastando el tiempo. Tiempos estos de luces y silencios, que infunden en nuestro ánimo: alegrías y tristezas. Y planeando sobre todos, en los canales sensoriales, en la mente y en el cuerpo, de nuevo, el tiempo.¡Quién controla el tiempo! Todo lo reduce a la lógica secuencial de lo finito: uno más uno: dos, y sigue la cuenta atrás, o adelante, que más da. Con los años viene la madurez; con la madurez, las normas establecidas y aprendidas, que nos limitan la existencia.Desde el principio y por definición, el tiempo hace que muera el niño que hay en nosotros, nos envejece y envilece. Pero él no es el único culpable, el tiempo se sustenta en el balón de la vida, botando, botando... La parte de niño que nos queda, todavía nos hace sentir la existencia.No somos los últimos ni los únicos responsables, no lo controlamos todo, se nos escapa la vida; algunos, entre los dedos; Otros entre las piernas; y a los más por la boca. Tratamos de darle sentido al tiempo, de sentirlo y vivirlo. En ciertos momentos somos conscientes de su perdida, aflora el espejismo, la culpabilidad nos irrita, es irreal, porque todo tiempo es perdido, nada vale tanto.¿Por qué un preso desea la libertad? Si el tiempo es igual para todos, es el mismo que en la vida de un pastor en el monte. Pero el prisionero ansía la libertad, daría media vida por ella, cuando en realidad, en términos absolutos y lógicos, vale más un minuto de vida, aunque tengamos que pasarlo entre rejas, que un minuto de ilusa o ilusoria libertad muerta.La libertad no existe, otro espejismo. Arrastramos nuestra existencia, obedeciendo a todo y a todos. Peor aún, nos obcecamos en obedecer a nosotros mismos, inventamos obligaciones. ¿Dónde está la libertad? Es un bocado, un freno, un engaño, un ansia que nos hace esclavos, un comecocos de la mente, un sentimiento vano, voluble, irreal. A vosotros, defensores de la libertad: ¿Quién os ha llamado? ¿Por qué venís a redimirnos? Al nacer vivimos en un mar de tranquilidad, nuestra ignorancia nos hace libres. Después, con el tiempo y la influencia de vuestro hacer, luchadores de las libertades, lideres del mundo, profetas, nos esclavizáis. No sé si nos queda la conciencia por la que podemos ser nosotros mismos.

11 de octubre del año cualquiera

Comprobado, comprobando... Como ocurren en los malos momentos: Por las mañanas, en medio de la gran ciudad, rodeado de torres iluminadas y reflectantes, afloro del oscuro metro salvador, que me permite arrastrarme dormido sobre la dura escalera de piedra. Después, me estrello con el cielo aún negro.Pregunta: ¿Qué diablos hago aquí? ¡Vida de perro! ¡Arrastrao! Sueño con ser otro, nacido con mejor suerte, o con capacidad para tenerla. No madrugar, ni fichar, ni mojarme, ni pasar frío. Y sobre todo, huir de la rutina, que me amarga cuando ficho, día perdido.Un grano más de arena en el desierto, atado al tiempo y al espacio, sin alas, sin mañana, sin porvenir. Peor que la arena que persiste, sólo la muerte ya en camino.Lo más triste es ser consciente de que... Mientras es presente, no tenemos consciencia de la perdida del tiempo. El tiempo, que no podrá ser recuperado cuando sea pasado, nos empuja a nuestro siempre triste lamento: Vida que va en pasado, arrepintiéndonos de lo que dejamos de hacer, de los malos rollos en que nos mentimos. Hoy siento tirar la vida al cubo de basura, ni siquiera, no es reciclable; a la nada, al vacío absoluto.

17 de octubre del mismo año

He mentido, parte de los párrafos anteriores, lo escribo hoy. No sé si no grabe lo que falta, o perdí trozos de lo que tenía escrito. La cuestión es que este texto estaba inconcluso, no recuerdo de cómo seguía, así que continuo el hilo, no creo que por el mismo derrotero, pero es igual, a vosotros que más os da, lo que penaba ayer o lo que pienso hoy. No hay diferencia para el lector.Para la realidad de nuestras sentidas y trasmitidas vidas es completamente diferente. Para mí, que trato de escribir la realidad, la realidad me condiciona. Si me tomo una cerveza, o si me duele el estómago, o la cabeza, no cuento ni digo lo mismo. Desde el punto de vista de ayer, hoy podía estar muerto, o vivo, o triste o contento. ¡Pero qué más os da!¡Viva la intemporalidad de la narración! Por ejemplo os podría decir que ayer llegaron noticias terribles, negativas: la casi guerra de árabes y judíos, el atentado al médico de Sevilla, realidades del tiempo-espacio, pero hoy, el día sigue, y yo en él, la emisión de ayer no dice mucho, la vida continua, con su apatía pasiva del hoy respecto ayer.

19 de octubre del de antes

Toca escribir, no sé de qué. ¿En positivo o en negativo? ¿De las bajezas humanas? ¿De lo sublime de las emociones? Escribiré algo de nada especial, inspirado en el humo de la gran ciudad, que como un cigarrillo nos consume, oyendo el ruido de los coches al pasar por la calle, con la luz que se filtra entre las ramas de los árboles vista tras la ventana.La continuidad de la historia no existe, no tiene un hilo guía, ni una trama planificada. Como reflejo, el azar de la vida: Nos dejamos llevar por las sensaciones del momento. La culpa terrible, siempre hay que buscar un culpable: es el cerebro, por no dejar fluir las ideas, ni los sentimientos. Estos pensamientos son simples, egoístas, fruto de encimas y jugos corporales. Pura química mental, nacidas de la fusión de líquidos internos, con vapores sentidos, que nos dan sentido, y estos, transformados en nubes de palabras. Resultado: secuencia soporífica que aburre al más pintado.No hay metodología, ni objetivo claro. No existe la eficiencia, ni la famosa eficacia, ni la economía de palabras, ni recursos lógicos, ni mentales, sólo palabras soltada al azar. Sosas, desencadenadas, emanadas a borbotones.Prima la incoherencia. No cumplen los principios de secuencia armónica, escrito sin finalidad, sin producir actividad, ni fin, como la vida, reflejo de sentimientos. Eflorescencias dispersas, descontroladas, aleatorias, naturaleza azarosa que nos creo a todos.Esto viene a colación de la reencarnación, donde para el desarrollo individual del ser humano y su interacción con el Ser Supremo, hay que ejecutar la totalidad de las pruebas existentes; pasadas, presentes y futuras. Vivir en todos los seres, vivos y no vivos, pasar por todos los estados del alma o lo que seamos. ¡Comunismo absolutooo!. Todos los efluvios han tenido que ser sentidos en el tiempo para llegar a ser uno sólo, en unión con el ser supremo, para convertirnos en él. Reencarnación, grandiosa teoría de la vida, ausencia de realidad mundana, no cotidiana. Hoy es un día líquido, esperemos que mañana solee, y seque un poco estas eflúvicas ideas.

19 de octubre de año en curso, tarde

Al releer alguno de estos textos, siento que existe similitud con la pintura, en ambos nunca se sabe cuando acabar. Si se retoca, una pincelada más, lo mejoras o la cagas. Se puede mejorar el efecto visual, pero se pierde frescura. En los párrafos ocurre lo mismo. ¿Qué es mejor? ¿Qué refleja mejor lo que se quiere expresar, lo primero que se viene a la mente o un pensamiento elaborado, amasado, digerido y vomitado?

Viernes 29 de diciembre de año que termina

Tres de tres, páginas escritas, ¡Cuánto tomate! Vísperas del año nuevo, plena Navidad. ¿Qué decir? ¿Qué pensar? Silencios y ruidos constantes no contestados. Carabelas que se alejan en la mar. Agua que flota en el viento. Viento que dejó de silbar. Palabras locas que no sienten, que no piensan, sólo cascabelean. Heme solo, agua que trago, agua que paso, pasito a paso que Madrid espera, quema, es la pera. Espera a que te toque la lotería. Haz algo útil: apuesta. Lo dejo, me canso, me aburro, salto del burro.

Jueves 27 de septiembre del año siguiente

Acerca de la obtención de ayuda para sobrevivir de un robot XX21002: Inicio: ¿Hay alguna manera de acceder a la buena vida robótica? Para responder a esta pregunta, y poder disfrutar de palabras claves como: "bienestar", "felicidad", "alegría de vivir"; se describen, unas cuantas maneras comunes y útiles, comenzando por la instalación. Nota: Si eligió nacer con la configuración típica de persona instalada en este mundo, en un entorno normal, medio, con un nivel de clase medio, en un país de reta per cápita media alta, con padres normales, puede seguir. En cualquier otro caso, este procedimiento de instalación no sirve, busque en el manual referencias de instalación personalizada, mediante el menú avanzado de configuración. Si continua con la instalación típica, tenga en cuenta que un nuevo ser, en sus comienzos, no esta programada para recibir los temas de ayuda, debido a la configuración del lenguaje. Por ello, previo a que el individuo pueda compartir componentes de vivencias, entre personas o con otros objetos, hace falta un proceso de grabación mental inicial, esto es debido a que los progenitores, durante la fecundación, no instalan en el sujeto la Ayuda de referencia del lenguaje para funciones e instrucciones de comportamiento comunes. En consecuencia es necesario instalar todos los temas referentes al lenguaje, para ello, ejecute la secuencia continuada de aprendizaje, de modo que vaya ejecutando el programa de instalación del mismo en paralelo con las vivencias, con recursos compartidos. Hacer clic en los sentimientos a agregar o quitar. Teniendo en cuenta que también deben instalarse las funciones de lenguaje equivalentes. En los cuadros de diálogos familiares, además de tener que cubrir las necesidades de mantenimiento, hay que seleccionar la casilla de verificación del aprendizaje del nuevo individuo. Otra opción es, tratar de modificar las opciones naturales emergentes, teniendo en cuenta que al limitar o ampliar estas opciones, se define la generación de procedimientos futuros. En el cuadro de diálogos con el recién nacido, seleccione la casilla de verificación para temas de ayuda. Haga clic en Modificar opción y luego elija Referencia del lenguaje. A partir de este punto, tiene que seguir las pantallas y cuadros combinados que van apareciendo, optando intuitivamente en cada caso, según la opción que le parezca más razonable. ¡Suerte! Cuidados de rutina: Para los primeros procesos de desplazamientos y movimientos, coloque al nuevo ser sobre una superficie estable y nivelada, con luz tenue y ventilación moderada, alejado de escaleras. Nunca debe estar en funcionamiento sólo. Manténgalo alejado de zonas húmedas, del resplandor solar directo, de temperaturas extremas. Para obtener información acerca del entorno de temperatura y de humedad recomendada, consulte el apéndice "Especificaciones" de la guía de opciones y ampliaciones. Evite que el nuevo individuo entre en contacto con cualquier líquido u objeto peligroso. No deje objetos que puedan obstruir los conductos de ventilación del mismo. Frecuentemente, cuando sea necesario, limpie las superficies, con un paño suave y húmedo,. El uso frecuente de soluciones de limpieza fuertes, puede dañar las superficies. Limpie a menudo los conductos de ventilación, las pelusas y otros elementos pueden obstruir los conductos, limitando el paso del aire. Precauciones que deben observarse con la mente: No es fácil programar a un nuevo ser sobre el comportamiento respecto al mundo que les rodea, el definir una relación con ese mundo es difícil. Después de todo, es probable que hasta pasado el periodo de adaptación, el individuo no entienda que hay otros entornos más allá del que ve. Es normal que su mecanismo de análisis cuestione el impacto o la influencia que puede tener lo que ocurre fuera de su mundo inmediato. Si no es algo que afecta directamente o personalmente, ¿por qué tiene que importarle? Como instructores, se debe enseñar a los nuevos seres que su mundo, abarca más allá de lo que ven. También incluye a otros seres. Deben aprender a distinguir entre el mundo que ven y el más allá desconocido, Tener en cuenta que a un robot debe importarle todo lo que pasa a su alrededor. Lo ideal es que reciban una programación que les haga sensibles a las de los demás seres. Hay que insertar desde el inicio el programa para el desarrollo del sentido de la responsabilidad personal. No debe sorprender que los nuevos seres respondan positivamente a los nuevos estímulos, recordar que están programados para copiar las actuaciones de seres mayores, de los que ya tienen el programa de formación completado. Si se sigue la secuencia de instalación completa se obtendrá una configuración independiente y con el sentido de responsabilidad personal con configuración óptima. No hay que correr en la instalación, ni tratar de resolver los problemas de compatibilidad cada vez que ocurren. Según cada fase y midiendo las palabras claves de inicio de secuencia, avanzará y será consciente que su mundo lejano no es perfecto, y que su participación en el mismo será limitada. Cada instructor será más liberal o no, en cuanto a la información que comparta con el nuevo ser sobre el mundo que le rodea. Es difícil establecer si están listos los nuevos seres para discutir la desaparición de las dependencias formativas con los instructores, pero pasado el periodo final de pruebas globales, deben estar dispuestos a estar expuestos a noticias del mundo externo. Los nuevos seres están programados para desarrollar sus funciones en forma no aislada, todos los robots de nivel 14 o superiores tienen la responsabilidad de ser parte de una red, participan activamente para el desarrollo comunal. Hay que recordar que muchas veces, los instructores no tienen control sobre el mundo que rodea a los nuevos seres. Y como cualquier otro tema que surge durante la configuración inicial, hay que sacar provecho de las inquietudes que despierta en la lógica del nuevo ser en cuanto a su mundo y ayudarlo a entenderlo y aceptarlo. Cualquiera de las acciones comunales depende de las variables comunitarias: primero, la acción o participación. Segundo, el aprecio del mundo (inmediato). Y tercero, su participación le enseña que algo que él hace, aunque sea pequeño, puede tener un impacto importante en la vida de otros seres. Preparación para el transporte: Si es necesario trasladar el robot previo a su arranque, realice en sentido inverso los procedimientos de instalación que se indican en esta sección. Vuelva a utilizar todos los contenedores y materiales de embalaje y siga todas las indicaciones de seguridad aplicadas durante la instalación. Un enredo con embalajes inadecuados puede estropear el producto. Antes de desensamblar el robot, pliegue el brazo exterior contra los topes de la articulación central para centrar el centro de gravedad. El robot se tiene que enviar siempre de pie; Indíqueselo al transportista si tiene que enviar el robot. Solución de problemas: Solución de problemas menores: Solución de problemas de coco: Aunque cada vez sabemos más sobre el proceso de aprendizaje de los nuevo, en realidad muchas cosas siguen siendo un misterio, se está entrando en un fascinante mundo, aún sin explorar. En la fase inicial: ¿Qué ven?, ¿Distinguen los colores?, ¿Las formas?, ¿Qué sueñan? ¿Por qué muchos seres sonríen antes de la carga inicial? Hay tantas preguntas sin respuesta. Pero todo instructor quiere lo mejor para su pupilo ya que será su imagen continuada suya, y desde el inicio se pretende instalar las mejores herramientas, de modo en el futuro, permita al nuevo salir adelante en el mundo que habrá de enfrentarse. En el mercado competitivo de la robótica de hoy, uno de los tópicos sobre carga inicial que más llama la atención de fabricantes, instructores y publicaciones especializadas es el síndrome conocido como "Efecto salto". Este término ha servido para renovar y plantear un renovado interés en los procesos de carga. Ha merecido gran atención la estrategia de la evolución inicial. El término "Efecto salto" ha sido usada para vender todo tipo de programas previos de carga, que van desde visualizaciones humanas, bancos de memoria históricos, instrumentos de inteligencia mecánica, vivencias previas, etc. Ha derivado en que la industria desarrolle una línea de productos llamada Jamping Makes You Smarter (El salto te hace más inteligente). Pero, ¿qué es en realidad el llamado Efecto Salto? ¿Qué hay detrás de este concepto? ¿Dónde se originó? ¿Al potenciar la configuración del salto, puede en realidad hacer robots más inteligentes? Si es así, ¿cómo y por qué? El conocimiento del Efecto Salto es producto de la investigación de los equipos de trabajo en tecnología cibernética. Estudiaron la conexión que existe entre los programas previos de carga y el proceso de aprendizaje. Dicho trabajo se inserta en una creciente línea de investigaciones sobre el desarrollo del cerebro cibernético por optimización de carga inicial, que demuestran que los seres con más de 100 billones de procesadores primarios o células robóticas, que en un principio se encuentran desconectadas y que debido a los procesos de carga previa se van relacionando con enlaces débiles o fuertes de conciencia. En el proceso de carga previa, cada experiencia inicialmente ya instalada en un ser nuevo, como la grabación de la frecuencia de comunicación de su instructor, o el permitir sentir las comunicaciones de los instructores con el mundo externo, fortalece y forja la unión entre los procesadores primarios definiendo la conciencia. Los bloques de procesadores que no son estimulados por programas de salto, tienden a atrofiarse, por ello, las primeras experiencias de un robot determinan su carácter, acabando con la personalidad instalada para cuando el proceso de aprendizaje esté finalizado. Algunos investigadores creen que el aprendizaje utilizando programas potentes de saltos previos favorece el desarrollo del individuo, ya que podría ser una de las experiencias que mejora la estabilidad de las conexiones del cerebro cibernético, mejorando la habilidad de formar la imagen mental respecto a modelos que les es mostrado. Suponiendo que influye en establecer una mayor capacidad de razonamiento, debido a una mejor interpretación de las variables tiempo y espacio. Se supone que los programas de salto, estabilizan las conexiones biónicas neuronales, tan necesarias para el tipo de habilidad espacio-temporal, Según los investigadores, los programas previos de salto, establecen cambios por períodos más largos en las conexiones del cerebro cibernético. Grabar programas previos de salto no es un trabajo excesivo, no hace daño, tiene la ventaja adicional de ser una tarea placentera. En conclusión, se supone que ayudar a los nuevos robots, en el desarrollo de habilidades referentes a tiempo y espacio, posteriormente estas habilidades serán utilizadas en la vida diaria. Por ello, la idea de grabar dichos programas de salto mejora de la conciencia y permite que los nuevos seres disfruten, todos los días, de tan agradables sensaciones, por producirse mayor estabilidad tiempo-espacio. Solución de problemas de ojos: Solución de problemas de Audio: • Intentar reproducir un archivo .WAV y un archivo .MID para verificar que no existen sonidos provenientes de los parlantes. Si se escucha uno pero no el otro, el problema es interno y no tiene nada que ver con su sistema de audio. • Asegúrese de que la placa de audio esté conectada correctamente al sistema de parlantes (un cable miniatura de 1/8 pulgadas debe estar conectado desde el conector verde de Line Out de la Creative Sound Blaster AudioPCI hasta una entrada de línea en el sistema de parlantes). Para eliminar la posibilidad de un cable con fallas, intentar conectando un par de auriculares de alta impedancia al enchufe de Line Out de la Creative Sound Blaster AudioPCI y determinar si se producen sonidos. • Asegúrese de que el sistema de altoparlantes esté correctamente configurado. Intentar conectando una fuente de sonido que no sea Creative Sound Blaster AudioPCI, una unidad de CD por ejemplo, y determinar se si producen sonidos. Grabación con un micrófono En la barra de herramientas situada cerca del reloj, hacer clic dos veces en el icono del Mezclador Windows. En el panel de grabación, asegúrese de que el cuadro Mic esté seleccionado. Asegúrese de que el controlador deslizante de Mic esté en su posición superior y que el cuadro Silenciar no esté seleccionado. En el menú Opciones, seleccionar Guardar las opciones ahora. Si se experimentan distorsiones con un Mic dinámico, ajustar los niveles de volumen del micrófono y de los dispositivos de audio maestro. Primero, asegúrese de que el volumen de su CD sea el adecuado en el Mezclador Windows. Otra pista es obtener un cable estéreo de 1/8 pulgadas y conectar un extremo a la salida para los auriculares ubicada al frente de la unidad de CD-ROM, y el otro extremo a la entrada Aux negra en la parte posterior de la placa Creative Sound Blaster AudioPCI. Asegúrese de que el dial de volumen de los auriculares en la unidad de CD-ROM se encuentre a su mayor nivel. Ajustar los controladores deslizantes de Aux y maestro en el Mezclador Windows. Cancelar la selección de los cuadros Silenciar en los paneles maestro y Aux del Mezclador Windows. Intentar reproducir un CD. Se debería escuchar la reproducción de la música. Si su cable interno no existe o se encuentra defectuoso, póngase en contacto con el fábricante de su computadora para obtener información sobre cómo obtener otro cable. Si aún no puede escuchar la música, necesitará verificar que el cable interno esté conectado entre la unidad de CD-ROM y la entrada de CD de la placa Creative Sound Blaster AudioPCI. Éste es generalmente un conector pequeño del cual surgen cuatro cables. Si está conectado pero no está funcionando, intentar desconectándolo y volviéndolo a conectar al conector de Aux In. Debe recordarse utilizar el control del controlador deslizante Aux In en el Mezclador Windows para ajustar el volumen. Si esto no funciona, existe la posibilidad de que el cable esté roto o defectuoso. Solución de problemas de Lenguaje: Solución de problemas loco motricidad: Solución de problemas de comunicación: Solución de problemas de memoria: Comunicación con la asistencia técnica

Códigos de Errores:

12/3/2004

Ayer fue un día trágico para todos, por el horrendo crimen sin sentido de personas que acudían a sus trabajos, personas en su mayoría de condición humilde, ya que a primera hora suelen ir los que se tienen que desplazarse a más distancia, ya sea porque no tienen dinero para vivir más cerca de sus trabajos, o trabajan más horas; emigrantes, estudiantes, trabajadores con contratos basura. El destino planificó que ningún miembro de mi familia ni yo, fuésemos en ese tren, soy conciente de que viajaba en ese momento en el mismo recorrido, pero en un transporte diferente, en autobús. Podía haber elegido ese fatídico tren, por esta vez, la suerte me acompañó. En estos momentos que escribo todavía no se sabe quienes han sido los responsables directos de la masacre, pero pienso que los autores, los instigadores y los que lo justifican, no tienen sentimientos humanos, son unas malas bestias. Individuos que están en el extremo opuesto de lo que representa la humanidad, con otras visiones cerradas del mundo, sin la preocupación ni respeto por los seres. Estos maléficos hechos producen en la mayoría de las personas sentimientos de amistad, afecto y solidaridad, mecanismos de defensa que nos une, y nos hace personas como parte de un colectivo social. Todos estamos aun todavía con el susto en el cuerpo. Y es de agradecer la solidaridad que espontáneamente se ha reflejado en los pensamientos de la mayoría de las personas. Hoy, junto con mucha gente, iremos a manifestarnos en contra de esta atrocidad.
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El loro parlante desmemoriado

El inicio de Algo (ya viejo):19/Agosto/2000
¿Cómo es el instinto del hombre? ¿Somos como lobos? Alguna semejanza tenemos, carnívoros y depredadores, con el agravante de que, cuando actuamos, armamos más ruido. Los humanos nos parecemos más a una manada de monos aulladores. Esta idea me ha venido después de haber leído el artículo publicado por Sabater en el País del domingo 13 de Agosto, del año señalado (2000); donde habla de la situación de angustia que padecen los directamente amenazados por ETA, sus familiares y los familiares de las victimas que han sufrido acciones terroristas. En este último caso, junto al sentimiento de frustración y abandono que sienten por la muerte de sus seres queridos, también tienen que soportar la indiferencia y la apatía de sus vecinos. Es triste que, con el nivel de información de estos tiempos, todavía mucha gente tenga que pasar por la vida, con las orejas gachas ante este problema: Supongo que hay vecinos de las victimas, conscientes y con vergüenza, que también se sienten amenazados, como posibles víctimas, si no callan. A ellos, si se mueven, también les puede tocar. Es humana cobardía mirar a otro lado, o establecer una ancha justificación para acallar los remordimientos. No sé si este hecho se da entre los lobos, pero es lastimoso que los más cercanos, no miren de frente a estas atrocidades. Siguiendo el paralelismo que hemos empezado entre los humanos y los lobos. Lo terroristas, tanto miembros activos, como seguidores; no son capaces de pensar ni razonar individualmente, se refugian en la manada, atacan con instinto de grupo, más eficientes, y por su propia naturaleza, más destructivos. No diferencian ni medios ni objetivos. Al que aterra, como las langostas, no les importa las consecuencias, ni piensa si sus acciones tienen algún futuro, sólo actúa empujado por unos guías espirituales. Es difícil imaginar y ponerse en la piel de estos individuos, cuando tienen que mirar a sus vecinos! ¡Con qué sentimientos pueden dar la mano a alguien que puede ser una de sus victimas! Los familiares de las víctimas, han venido sufriendo en forma individual, sin posibilidades de contestación a su sufrimiento y frustración. Han callado y padecido en silencio, los ataques de los lobos y lobeznos, en silencio la maledicencias de sus vecinos. Al final, cuando ya no han aguantado más, huyen, abandonan el lugar que consideran suyo. Los vecinos no atacados, los corderos vecinos desapercibidos, habrán sentido la intimidación de esto hechos. Han venido callando. Callando por cobardía, como los rumiantes, manteniendo un silencio justificativo, procurando no llamar la atención, escondiéndose entre el gentío, con el rabo entre las piernas y las orejas gachas, para evitar que a él no le toque la próxima china, como estatuas pasivas, sin estar en el mundo de los vivos. Este comportamiento es lo que pretenden establecer los terroristas, ser ellos la cúspide de un sistema depredador, los reyes. No se debe tolerar. Ante esto hay que revelarse, si se quiere seguir siendo humano. Cuando los violentos y las victimas pierden la capacidad crítica individual, se degradan. Si esta situación se mantenerse indefinidamente en estas sociedades, el modelo de convivencia, acaba resintiéndose, ya que las personas conscientes de este problema, o se enfrentan a esta situación, o huyen, dejando el territorio en manos de los lobos depredadores, que se paseen libremente y a su antojo haciendo y deshaciendo sus fechorías. La mayoría de la población vasca, en forma individual, repudie la barbarie del terrorismo y los actos vandálicos en las calles de sus poblaciones. Malos tiempos corren los vecinos de estos lugares. Son ellos, y sólo ellos, quienes pueden y deben hacer fuerza común y enfrentarse a esta violencia prepotente. Se debe tener un enfrentamiento pacífico y decidido, denunciando la sinrazón. Concientes de que estos lobos depredadores, son una minoría sin futuro. ¡Ya es hora de no aceptar las intimidaciones callejeras! Todos debemos sentirnos vascos. Podemos y debemos apoyarlos, ser fieles aliados; pero los actores, tiene que ser los habitantes de esos lugares, son ellos, los que deben intervenir directamente. Establecer quien tiene la consideración de vasco es un consideración ficticia, interesadamente creada. ¿Dónde está el límite de ser vasco? ¿Qué pasa con las personas que vive en esa zona y no se sienten vascos?, ¿Qué pasa con los que no sienten la necesidad de la independencia? ¿Deben irse por no ser fieles a una idea? ¿Deben pagar un impuesto especial por no ser afines y tener otras ideas? Está claro que la intolerancia sólo generará más violencia. ¿Cómo combatir a una minoría violenta y prepotente? Esto no es nuevo, miremos los ejemplos dejados en la historia: Las actuaciones pacíficas de la independencia de la india contra el colonialismo inglés. Si la mayoría de la población vasca, que desea la paz, se uniera, y se enfrentara a los pocos vecinos violentos, esta sería otra historia, y los lobos de la kale borroka recularían. Pero en la práctica, ¿Cómo actuar contra los violentos, cuando aplican la fuerza irracional en la calle, sin que el resto de la población entre en enfrentamiento violento y directo? No es fácil, pero me atrevo a exponer unas ideas: La denuncia directa. ¿Cómo hacer que los violentos cambien de actitud? Paciencia y aplicar la ley con exactitud, lo más imparcialmente posible. Otro factor importante es no tenerle miedo al dialogo, fomentando la tolerancia, la aceptación del diferente, procurando que no hayan interferencias políticas circunstanciales. Y lo que es más importante, no se debe dar coba social al juego nacionalista-independentista. Los partidos nacionalistas no deberían ver a los violentos como un colectivo de población útil para sus fines. Durante mucho tiempo para los partidos vascos nacionalistas, ETA ha venido siendo el hermano pequeño travieso que interesaba mostrar y presentar como una justificación política, un hecho consumado para obtener más parcelas de poder, útil para mostrar las diferencias de lo vasco con respecto al resto los pueblos integrados en la península. Es hora de que lo vasco, pase a tener un cariz cultural y no político, y esto depende de todas las instituciones. Actualmente con mayor o menor grado de integración, gracias a las tecnologías de la información que acortan distancias Las diferencias históricas de colectivos y pueblos deben ser integradoras aceptando sus peculiaridades como parte de lo nuestro, la diversificación enriquece. Y no debe ser utilizada como moneda de cambio para beneficiar a algunos grupos de poder. Hoy como ayer, la política es una estructura de poder, utilizable para beneficio de un grupo con características diferenciadas; El tener diferencias en formas y circunstancias ambientales, Zonas con petróleo, tecnología, lugares cómodos y fértiles, con recursos del que unos pocos, si se organizan, pueden apropiarse y sacar partido para un grupo reducido. De modo que un grupo privilegiado, puede obtenga beneficios diferenciados al alza. Para que unos pocos vivan mejor, y sentirse por encima de la media. Y si las condiciones se prestan, a una buena distancia pero encima, como en un púlpito, o en un minarete, pero no por nada, sino por que siempre tiene que haber jefes espirituales del común de los mortales. Esta concepción elitista y partidaria de la política, con mayor peso de colectivos de intereses afianzados, es utilizada y vende bien, más que el sentido de comunidad y hermanamiento de todos los seres humanos. Grupos de poder como la banca, las grandes empresas multinacionales, los colectivos de profesionales, las instituciones religiosas y demás familias afines, tienen más expectativas de buen vivir a costa del resto de seres desamparados si se unen e imponen sus reglas. En la actual sociedad capitalista y consumista, la concepción ideal clásica de la política, tal y como la planteaban los griegos: “Como manera de buscar el beneficio común, la búsqueda del interés general”, ha pasado a un segundo plano. Sólo se mantienen las formas, existe la democracia formal, porque aún es necesaria la mano de obra preparada, y una justificación del libre albedrío. Utilizable por el que tiene el poder. Es una sociedad orientada a satisfacer al fuerte, de prestar servicios a los poderosos, a la clase dirigente, que necesita quien les limpien los zapatos. Las actuaciones políticas de los sistemas modernos, tienden a beneficiar a las personas pertenecientes a colectivos de bien, definiendo como “Personas de bien” a individuos coherentes al sistema, y mejor si están bien situadas, que posean conocimientos, información estructurada y útil. A los otros, a los colectivos más desfavorecidos, a estos últimos se les da circo, es decir su equivalente actual: "La televisión", y los recursos materiales que cubran sus necesidades básicas de alimentación y ropa, lo justo, lo justo para que no se revelen, manteniéndolos en la ignorancia, o con un nivel de conocimientos parciales y no relevantes. La mayoría de los ciudadanos, somos los tontos útiles, útiles para el sistema economía de los poderosos. Se nos enseña la técnica justa para poder realizar las tareas necesarias que requiere el sistema. Y el estado funciona, para salvaguardar y mantener este modelo. El viejo ideal griega, original de: "La política", como una estructura colectiva para potenciar el beneficio común de sus gentes y mantener una armonía estable de paz, incluidos los extranjeros que conviven o pasan; no se parece a su actual utilización. Este hecho no es nuevo, nació ya con este defecto. Todos los viejos grande imperios han acabado desmembrados, por haberse apartarse de la concepción política del beneficio común que las vio nacer. El mal uso diario de la política, desgasta y convierte una herramienta de gestión de todos, en la de unos pocos, útil para el beneficio particular de estos y justificable en las formas por todos. Esta es la tendencia histórica y actualmente continuista, guiada por la acumulación del capital en las manos de unos pocos. Esta es la razón de que esté la política desvirtuada, y es sentida por muchos sin su sentido original. La política no debería ser un pastel apetitosa para los individuos individualistas más aprovechados, no debería ser terreno de unos pocos; los políticos de profesión, los llamados “profesionales de la política”. Debería incluir a colectivos no integrados: como los indocumentados y marginales. Tampoco los estados deberían ser estructuras cerradas, con derecho de admisión. Si existen tantas fronteras y filtros de paso y puertas cerradas, es porque se pretende mantener los beneficios de unos, contra la situación de carencia de otros. Los nacionalismos siempre han sido y son utilizados por los señores, son feudos de unos pocos, terratenientes coloniales. Y ahora, con la modernidad, se ha ampliado a todas las gentes del buen vivir, afín al sistema, colectivos directivos para mantener el estado de bienestar de zonas ricas, a costa de controlar zonas pobres. Pero también existen patéticas personas utilizadas que además de ser pobre son nacionalistas. Ignorantes de este tipo también abundan. Tristemente los humanos seguimos siendo animales de manada agresiva, peleamos por los mejores pastos, utilizamos el sentido de lo colectivo para imponernos sobre los diferentes y extraños. Todavía no se ha perdido este primitivo mecanismo de defensa. Pero estamos en un punto evolutivo crítico, donde nuestra capacidad mental, comunicativa, de entendimiento y tecnológica está descontrolada. Corremos el riesgo de que para poder seguir viviendo, tenemos que replantearnos las relaciones colectivas y nuestra relación con el medio ambiente. Muchas personas del mundo desarrollado o primer mundo, a titulo individual, son conscientes de su posición animal dominante, sabemos que existen otros colectivos humanos desfavorecidos. Pero los órganos de dirección de los colectivos mas favorecidos o ricos, no asumen esta situación. No representan a colectividades conscientes de este problema. No se plantean la necesidad de cambios tendientes a la igualar relaciones con colectivos desfavorecido ni primar las limitaciones del medio ambiente. El avance de la representatibilidad y las relaciones colectivas entre humanos de culturas diferentes, es inferior, al avance del poder global del ser humano, y mientras esto persista, seguiremos globalmente victimas y verdugos, amenazados y amenazantes de otros seres y sistemas. Este primer mundo, es cerrado, y solo ver lo que se quiere, se potencia situaciones que tienen un beneficio inmediato y próximo. No son capaces de ponerse en el pellejo del otro. Esto tiene que ver con la definición de quien es ese “otro”. La iglesia lo limita al prójimo, pero ya es hora de que el prójimo sea algo más que el otro, no sólo el reflejo de nosotros como individuo, sino que incluya también las relaciones que se establecen entre todos, incluidos los diferentes y los malos, y todo, todo lo que nos rodea. Esto último, con respecto a la naturaleza y al medio ambiente, donde ocurre otro tanto, no tenemos una actitud respetuosa con lo externo, con lo que no es inmediato o con lo que consideramos que no tiene alma.
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Historia sentida

“Este planeta sólo saldrá de la prehistoria, cuando el interés y el beneficio privados dejen de ser el motor de la economía” Citado por Belén Gopegui en el anhelo de una vida común, justa y posible..
¡Qué frase, grande y hermosa! ¡Que pocas y pequeñas las bocas lo dicen.
¡Para cuando el conocimiento!, los libros no escritos, escritos.
¡Para cuando la realidad silenciada, vista.
!Para cuando: El pan dejará ver al horizonte. El hambre sustituido por la vejez.
El silencio por la verdad.
Somos islas, agua que nos rodea, nos mantiene, nos limita, aprisiona.
Prisioneros de nuestros estómagos y del aire.
¡¿Para qué la vida?!
¡¿Para qué el esfuerzo?!
¡¿Para qué el silencio?!Perdidos en nuestros pequeños mundos, sin palabras, sin razones, solos, solos con nuestras arrastradas vidas.
Palabras en el viento, castillos de naipes volando. En instantes; forman, suspiros, ráfagas de verdades, pero que caen, caen como piedras, sin fundamento, sin final, sin brillo. Al final, el silencio, necio, osco vacío y rancio. La vejez no vivida, la vida no vivida, la muerte no ganada, tan sólo acaecida, como hojas caídas sin ser vistas.
¿Para qué la vida?

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